Las sirenas de alarma antibombeo se activaron en la ciudad Jerusalén este lunes, desde la guerra en 2014 en Garza, esto no sucedía.

Esto en represalia por el disparo de siete cohetes contra la ciudad y el centro de Israel donde resultaron muertos veinte personas.

Estas alarmas obligaron a suspender una marcha nacionalista judía en la Ciudad Vieja donde más de trescientas personas resultaron heridas.  Esta cifra se alcanzó sumando a los choques entre jóvenes palestinos y policías israelíes más el incidente donde un conductor atropella a uno de los palestinos que golpeaban y apedreaban su coche.

Son tres días de graves incidentes con hechos insólitos como enfrentamientos de la policía con los palestinos en la mezquita sagrada de Al Aksa. De los más de trescientos heridos, más de doscientos han sido hospitalizados, algunos graves. Entre los heridos, una veintena de policías israelíes. El detonante ha sido una inminente sentencia del Supremo israelí acerca del muy posible desalojo de decenas de familias de Jerusalén este. Y todo, en el día de Jerusalén, que los ultranacionalistas querían celebrar con una marcha por el barrio musulmán. El brazo armado de Hamás se atribuyó el lanzamiento de siete proyectiles.