Ha dado la vuelta al mundo una foto de la Reina Isabel II, en la cual luce acongojada durante el funeral de su esposo, el Príncipe Felipe.

La imagen ha comenzado a circular ampliamente en redes sociales por la fragilidad con la que la monarca británica fue captada, algo poco usual en los miembros de la familia real, que no se permiten demostrar emociones.

Se captó a la Reina sentada en una banca, completamente apartada del resto de la familia y siguiendo los protocolos de la actual pandemia de coronavirus Covid-19. Fueron por lo menos dos metros de distancia los que se mantuvieron los miembros reales durante el funeral transmitido en vivo.

 

“Él ha sido, simplemente, mi fuerza y mi apoyo todos estos años y yo, y toda su familia y este y muchos otros países, le debemos más de lo que él nunca reconocería o de lo que vayamos a saber”,
palabras de la Reina Isabel II.