Para analizar las oportunidades que las medidas adoptadas en la movilidad y demanda del transporte, como el trabajo en casa, el escalonamiento de horarios laborales, trámites y compras en línea, pueden aportar a la productividad económica, así como a la reducción de emisiones provenientes de vehículos automotores, la Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe) en colaboración con la Confederación Patronal de la República Mexicana de la Ciudad de México, y la Asociación Mexicana de Transporte y Movilidad, organizaron el Seminario Virtual “Impacto del trabajo en casa al medio ambiente, economía y movilidad”.

Un encuentro con expertos para intercambiar puntos de vista. El evento contó con la participación del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático, el gobierno de la Ciudad de México, el World Resources Institute (WRI) y el Instituto para el Desarrollo de Políticas de Transporte (ITDP).

Nicolás Rosales; Presidente de la Asociación Mexicana de Transporte y Movilidad (AMTM), destacó que la movilidad es elemento fundamental para la competitividad de las ciudades y que “Hoy en día debemos ver el mundo de una forma distinta, la pandemia del Covid-19 nos ha obligado a adaptarnos a una nueva realidad, a implementar cambios acelerados y aprovechar la oportunidad que se nos presenta de repensar cómo queremos vivir nuestras ciudades”.

Señaló que de acuerdo a la Encuesta Origen-Destino de 2018, en la Zona Metropolitana del Valle de México se realizan más de 34.5 millones de viajes diarios, 78% en transporte público, y que a partir de la declaración de cuarentena en la CDMX el día 23 de marzo de 2020, los servicios concesionados de transporte público perdieron hasta el 80% de usuarios, lo que representa la peor caída en su historia, causando considerables dificultades financieras para los operadores de transporte público formales e informales.

Comento que al terminar el confinamiento el nivel de recuperación de los patrones de movilidad ha sido variable, según el modo de transporte. El uso del vehículo privado se ha recuperado hasta niveles cercanos a los de antes de la pandemia, mientras el transporte público, continúa experimentando reducciones notables.

Se pronunció a favor de un mayor desarrollo del transporte sostenible (público y traslados a pie o en bicicleta), para constituir una forma eficiente y confiable de movilidad para conectar a las personas con las oportunidades que da la ciudad y la economía.

El reto, concluyó es tener la visión de trabajar para sentar las bases de la movilidad del mañana, la recuperación de la crisis del COVID-19 no puede significar “seguir haciendo las cosas como siempre” en el sector transporte.

Armando Zúñiga, Presidente de COPARMEX CDMX, habló sobre el impacto del COVID y el reto de las empresas para adaptarse al cambio. Antes de la pandemia ya habían analizado las ventajas del teletrabajo, pero a causa de la pandemia tuvieron que adoptar los cambios de un día para otro.

Sobre las ventajas obtenidas, señaló que, gracias al teletrabajo, las empresas redujeron costos e incremento en su productividad, pero no todas lo lograron, sobre todo las pequeñas y medianas empresas.

El E- Commerce creció y las empresas que no se subieron a esta tendencia no lograron sobrevivir y se perdieron 70 mil unidades económicas desde pequeñas hasta grandes empresas, que representa el 20% del total.

Lo vivido es “una revolución laboral”, que no permitirá regresar a los tiempos antes de la pandemia, por lo que se requiere de una nueva legislación para analizar y definir como se deben dividir los costos del teletrabajo entre las empresas y sus colaboradores. Se tiene también, que evaluar los impactos en varios sectores que están en una crisis profunda como: la aviación, el transporte público, la educación, el comercio, etc.

El reto es “como lograr una ayuda mutua entre todos los sectores para brindarse oportunidades. El teletrabajo ha traído grandes beneficios, pero también grandes retos a resolver”, indicó.

El Dr. Víctor Hugo Páramo Figueroa, Coordinador Ejecutivo de la Comisión Ambiental de la Megalópolis (Came) señaló que desde que comenzaron hace un año las medidas de aislamiento social para mitigar la propagación de la pandemia por la COVID-19, la Came, y el Comité Científico Asesor de la Came, “han observado los efectos en la calidad del aire y en la química atmosférica como resultado de un menor tráfico vehicular y de la modificación de las emisiones de otras fuentes y contaminantes como compuestos orgánicos volátiles en las actividades hogareñas, un mayor uso del transporte de carga de última milla o las propias actividades industriales, lo que ha ayudado a evitar contingencias ambientales.”

Constataron también que con base a estudios en diversas ciudades del mundo si existe relación entre la contaminación atmosférica en zonas urbanas y la propagación de la Covid-19. Por ello, concluyó, se debe reforzar el trabajo para mejorar la calidad del aire y aprovechar las lecciones y oportunidades que la pandemia y sus efectos nos han dejado.

Al hablar sobre las Oportunidades de las medidas de administración de la demanda del transporte durante la recuperación de actividades post confinamiento social por la emergencia sanitaria Ángel Molinero Molinero, Director General de Urbanismo y Sistemas de Transporte y asesor de la AMTM, resaltó las lecciones y beneficios para la movilidad urbana durante el confinamiento social.

Reflexionó hacia donde irá el transporte público, no solo por la Covid, sino por el cambio del “chip laboral” como lo denomina. Hoy los jóvenes buscan un balance entre su vida laboral, familiar y social. Cada quien ajusta sus horarios y lugares de trabajo, dependiendo de sus intereses, al igual que sus patrones.

La tecnología, la banca electrónica, las compras en líneas han creado nuevas formas de trabajo y el comportamiento de los viajes del trabajo tradicional y no tradicional. ¿Que vendrá después, como se modificará el transporte, seguirá viajando el miedo en el transporte público? Se podrá mantener la sana distancia.

Se puede bajar a una tercera parte la ocupación del transporte para guardar la sana distancia, cuando la esencia del transporte público es llevar al mayor número de personas. En conclusión. ¿Cómo será la nueva movilidad social?

Fernando Páez Mendieta; Director de Movilidad Urbana para México y Colombia WRI habló sobre los beneficios ambientales y a la salud pública por la reducción de la movilidad durante el confinamiento social por la COVID 19 y sobre la importancia de planear la movilidad en las organizaciones públicas y privadas, las cuales han identificado formas alternativas de hacer las cosas.

En México, la mayoría de la gente se mueve por motivos de trabajo o estudio y sus viajes representan el 77% del total. Hizo un análisis de las etapas sobre las formas en que las organizaciones tuvieron que adaptarse, desde soluciones de emergencia, resistencia, retorno, hasta la reinvención, el seguimiento y ajustes.

Señaló que por el miedo al contagio muchos prefieren viajar en su automóvil, por lo que se deben evaluar las medidas implantadas para lograr reducir el uso de vehículos particulares, pensando en los beneficios para las empresas y sus colaboradores, entre ellas: reducir tiempos de traslado y los beneficios al medio ambiente.

En conclusión, es necesario, realizar nuevos planes de movilidad organizacional para aprovechar las lecciones aprendidas y los cambios de conducta post pandemia.

Abraham Ortinez; Director de Economía Sectorial del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC), señaló que la contaminación producida por el tráfico en zonas urbanas alcanza el 80% y su mortalidad es tres veces mayor que la causada por los accidentes de tránsito.

Presentó un análisis comparativo de México y otros países sobre los beneficios ambientales y a la salud que ha traído la pandemia por la restricción a la movilidad, gracias al “experimento no planeado a causa del Covid. 19”, el cual ha dejado nuevos hallazgos que deben ser evaluados junto con la química atmosférica.

Entre marzo y abril de 2019 tomas satelitales evidenciaban la intensidad de emisiones contaminantes en la CDMX, las cuales en 2020 disminuyeron por la reducción de la movilidad en particular los contaminantes primarios; como el monóxido de carbono, no así con el Ozono, por lo que se deben realizar mayores estudios sobre los contaminantes atmosféricos y conocer los cambios en la fotoquímica.

Durante la conversación entre personas tomadoras de decisiones moderada por Santiago Fernández, Gerente de Investigación y Desarrollo Urbano de ITDP participaron: Beatriz Cárdenas González, Directora de Calidad del Aire de WRI México y co-líder global de calidad del aire WRI, Juan Luis Bringas Mercado, Titular de la Unidad de Administración y Finanzas del INECC, Patricia Camacho Rodríguez, Directora de Proyectos de Calidad del Aire del Gobierno de la Ciudad de México y Rodrigo Díaz González, Subsecretario de Planeación, Políticas y Regulación del Gobierno de la Ciudad de México, quienes coincidieron que lo sucedido a causa de la pandemia, representa un parteaguas en la movilidad por lo que las medidas de administración de la demanda implementadas permanecerán por largo tiempo y que para lo cual deberán ser adaptadas para asegurar el acceso equitativo a bienes y servicios de todos los sectores de la población, principalmente lo que han sufrido mayores estragos económicos por la pandemia.

Señalaron también que la pandemia es una oportunidad para el sector público y privado para desarrollar mejores planes de movilidad, y que las medidas de administración de la demanda del mismo son complementarias a los programas del hoy no circula y de contingencias ambientales.

Se pronunciaron porque las medias adoptadas se adapten y que algunas de ellas se conviertan en permanentes y reciban incentivos que reditúen en beneficios económicos y sociales. Para ello se deben evaluar los programas de transporte escolar y movilidad laboral que se traduzcan en políticas públicas.