Sebastián Piñera, presidente chileno, propuso al Congreso de su país un paquete de ayudas por alrededor de 1.000 millones de dólares para combatir la crisis originada por la pandemia.

Es un proyecto de ley que establece un nuevo bono para la clase media, un préstamo solidario para la protección de los ingresos de la población de clase media y un subsidio especial de arriendo.

La iniciativa, deberá ser tramitada por el Legislativo, contempla la entrega de entre 400.000 pesos y 600.000 pesos chilenos, por receptor, siempre y cuando tenga ingresos formales de hasta dos millones de pesos y haya experimentado una caída de al menos 30% en sus ingresos.

 

Por el lado brasileño, la iniciativa de entregar nuevos subsidios a los ciudadanos ya fue aprobado en la Cámara de Diputados, después de pasar por el Senado.

Serán 8.000 millones de dólares que servirán para retomar un programa de apoyo financiero similar al que estuvo en vigor entre abril y diciembre pasados, que expiró en ese último mes, pese a que desde enero de este año Brasil se sumergió en la peor fase de la pandemia.