Los fenómenos meteorológicos y sus efectos pueden tener mayor severidad debido a los cambios de temperaturas y humedad, resultado de que el aire cálido comienza a dominar en México, pero eventualmente, las masas polares que aún recorren Canadá y Estados Unidos alcanzan a recorrer nuestro país favoreciendo cambios en el tiempo repentinos pasando de un día solado y caluroso, a uno con tormentas, granizadas, viento y descenso térmico: “febrero loco y marzo otro poco”.

Específicamente, durante las próximas semanas estas condiciones se tienen previstas, pero podrían ser, en algunos casos, más severas de lo normal. El fenómeno de La Niña, aunque se está debilitando, su circulación troposférica asociada favorece todavía el ingreso de aire polar-ártico hacia Norteamérica, mientras el calor-humedad tropicales se extienden en Centroamérica, encontrándose en algún momento ocasionando las tormentas con granizo, tornados y periodos de calor-frío. Es probable que esto sea evidente en territorio mexicano durante la segunda quincena

Por lo anterior, entre marzo a mayo (previo a la temporada de lluvias), estadísticamente inicia la temporada de granizadas en estados del noreste, centro y oriente, como pueden ser Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Estado de México, Puebla, Hidalgo, Ciudad de México, Tlaxcala, Veracruz, Oaxaca, Chiapas y eventualmente Morelos. Algunos de los frentes fríos que ingresen podría recorrer la vertiente del Golfo de México muy activos generando fuertes precipitaciones y NORTES mayores a 80 km/h, incluso no se descarta la presencia de nevadas en estado del norte.

Las precipitaciones mostrarían un incremento también durante la segunda mitad de marzo, a lo largo de la Vertiente del Golfo desde Coahuila hasta el Caribe en Quintana Roo, así como en la porción central incluyendo el Valle de México y parte de Pacífico desde Guerrero hasta Chiapas producto de los frentes fríos activos, humedad de los océanos y efectos locales de montañas.