Por: Angel Duran

“Proteger el medio ambiente no es un lujo que podemos escoger disfrutar, sino una cuestión de supervivencia.”

Se podría creer que la tecnología digital y la sostenibilidad ambiental no son compatibles, ya que los factores que los impulsan no están relacionados. Mientras que una, en términos industriales, siempre ha buscado generar mejoras en la productividad y rentabilidad sin tener en cuenta otros factores; la otra, en cambio, busca una conservación de recursos y reducción de los impactos ambientales en las operaciones, sin priorizar el incremento de beneficios económicos para la industrialización.

La Revolución Industrial y el descubrimiento de combustibles como el carbón y el desarrollo de inventos como la máquina de vapor transforman por completo nuestra forma de vivir, esto supuso una revolución para el hombre en todas sus facetas: cambió la forma de producir, de consumir, de viajar… y eso también tuvo una repercusión negativa sobre el planeta.

Durante el siglo XX las constantes emisiones de CO2 repercutieron significativamente en el impacto del medio ambiente, el aumento de población, la urbanización y los combustibles fosiles han provocado daños que podrían considerarse irreversibles.

Ahora, en el siglo XXI es el momento ideal para que las empresas puedan incluir estrategias y herramientas basadas en a la digitalización y así reducir las afectaciones al medio ambiente provocadas en el siglo anterior.

Promover en las empresas el uso de tecnologías como la inteligencia Artificial, 5G, cloud y Edge computing e inclusive el sistema Star Link de Elon Musk; son una serie de incentivos que ayuden a los negocios a dar el gran paso. Pero, para que se dé una integración sólida entre esta tendencia de digitalización con los objetivos que persigue la sostenibilidad ambiental; se debe poner atención a dos cosas:

  • Buscar soluciones tecnológicas.
  • Abrir nuevas oportunidades económicas.

Estos dos puntos ayudarían a la optminzación de procesos durante el crecimiento de las empresas actuales trayendo ganancias y priorizando la conservación del medio ambiente. Aún así, a pesar de que una digitalización en la gestión ambiental abriría nuevos caminos para alcanzar un verdadero avance en términos ambientales y sociales no va a ser nada sencillo.

Es el momento para que las empresas empiecen a buscar una sostenibilidad social y ambiental a través de nuevas tecnologías sin dejar de crecer económicamente en sus respectivos mercados.

La digitalización en la gestión ambiental es una tarea difícil, pero traerá grandes beneficios para todos al pasar de los años.