La pandemia por covid-19, en Colombia, se ha manejado en medio de la incertidumbre y desinformación sobre un virus tan volátil y contagioso. Por esto, los remedios caseros difundidos en las principales redes sociales se han utilizado en los hogares del país al significar una esperanza de protección o superación de la mortal enfermedad.

A pesar de las advertencias, los colombianos se han automedicado antibióticos, desparasitantes, productos veterinarios, plantas medicinales, e incluso desinfectantes de superficies que hacen más daño que beneficio a la salud.

Dióxido de cloro

El dióxido de cloro es un químico que, según la organización Chemical Safety Facts, es utilizado de mayor manera como un desinfectante de frutas y verduras y equipo médico. Sin embargo, en Colombia ha sido recomendado por, incluso, influenciadores con una amplia audiencia.

De acuerdo a la FDA, si usted se encuentra tomando la llamada “Solución Mineral Milagrosa” o cualquier variante de la sustancia, detenga su uso de inmediato por denuncias de enfermedad entre los consumidores.

“Algunos distribuidores están haciendo afirmaciones falsas (y peligrosas), al efecto de que el suplemento mineral milagroso mezclado con ácido cítrico es un líquido antimicrobiano, antiviral y antibacteriano que constituye un remedio”, dicta el comunicado, que afirma que entre las enfermedades que los pacientes intentan tratar está el autismo, el cáncer, el VIH/SIDA, la hepatitis, la gripe y ahora el COVID-19. El comunicado afirma que quienes beben esta sustancia están bebiendo lejía, es decir, la popular sustancia blanqueadora que se usa en los hogares.

En hechos insólitos, la DJ y modelo Natalia París, mediante sus redes sociales, incentivó el uso del producto a sus miles de seguidores, lo cual ameritó un regaño de la Superintendencia de Industria y Comercio. La autoridad le pidió “cesar de manera inmediata la promoción del producto dióxido de cloro y retirar los comentarios en los que invitaba a las personas a consumirlo para evitar el contagio de COVID-19″, por la peligrosidad del químico.

Moringa

La moringa, comercializada en grandes proporciones en la coyuntura del COVID-19, fue atribuida de ser un remedio casero milagroso al atribuírsele el control de la crisis en la cárcel de Villavicencio por la enfermedad a mediados de 2020. De acuerdo con la OMS, “incluso cuando los tratamientos se derivan de la práctica y la naturaleza tradicionales, es fundamental establecer su eficacia y seguridad mediante rigurosos ensayos clínicos”, y, con esto, afirma que no está probada su efectividad.