Tres días antes de que concluya el cierre de las actividades no esenciales por el confinamiento, establecido el 18 de diciembre por los gobiernos de la Ciudad de México y el Estado de México, la industria restaurantera decidió unirse y pedir a las autoridades poner fin a la suspensión de actividades.

“Hoy los restaurantes ya acabaron con sus ahorros. Incluso, parte de estos fueron utilizados para adecuarlos con medidas sanitarias y de protección para los colaboradores, proveedores y clientes. Precisamente, gracias a estas medidas de higiene y a un aforo limitado es que los restaurantes no son fuente de contagio”, dice la carta firmada por más de 560 restauranteros del Área Metropolitana del país. Al respecto, Pepe Sánchez, socio de Sonora Grill Group y uno de los empresarios que firman el documento, nos explicó que el fin de la carta es dar a conocer a las autoridades que la industria restaurantera debe de ser catalogada como “de primera necesidad”, debido a que genera y sostiene cerca de cinco millones de empleos directos e indirectos.

“Tendremos una suspensión temporal de actividades económicas, pero seguirán las esenciales. A partir de mañana deberán cerrar”, dijo Claudia Sheinbaum, jefa de gobierno de la CDMX al anunciar el nuevo confinamiento en la zona metropolitana del Valle de México.

Como actividades esenciales, las autoridades del país catalogan a la venta de alimentos como servicio de entrega, servicios funerarios, financieros y de telecomunicaciones, las cuales deben de seguir los protocolos de seguridad sanitaria establecidos desde el inicio de la pandemia por la COVID-19 en el país. “Cerca de cinco millones de familias dependen de la industria restaurantera en este país, no creo que podamos ser más esenciales que eso”, agregó Pepe Sánchez.

En la carta, dirigida a Claudia Sheinbaum y a Alfredo del Mazo Maza, gobernador del Estado de México, la industria restaurantera explicó que no han recibido apoyos de ningún tipo. “Mientras en todo el mundo se han dado prórrogas para el pago de impuestos y servicios, apoyos para negociar con proveedores e incluso subsidios al desempleo, aquí no hay nada”, detalla el documento. Para saber más:

Apoyos a la IP en 2021 vendrán de estados y municipios, ¿y el Gobierno Federal? En el caso de la Ciudad de México, continúa la carta, se está otorgando un apoyo de 2,200 pesos a algunos trabajadores del sector, pero los restauranteros creen que si bien, este esfuerzo es aplaudible, no podrá mantener los empleos que se pueden cuidar si hay una reapertura.

La industria restaurantera es una de las más afectadas por las medidas para contener la COVID-19 en el país. De acuerdo con un estudio realizado por Konfio, una institución financiera que otorga créditos a las pequeñas y medianas empresas así como préstamos para los negocios, durante el inicio del primer periodo del confinamiento en México, la industria restaurantera sufrió un desplome del 40% en sus ingresos en la última semana de marzo. Según el portal de noticias Inmobiliare, el presidente de la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios (ADI) dijo que entre abril y septiembre de 2020 se han cerrado 335 locales en la Ciudad de México, ocupados por la industria restaurantera.

Finalmente, Pepe Sánchez nos explicó que el temor de la industria es que el confinamiento se vaya aplazando cada semana, lo que calificó como “una muerte lenta” para los restauranteros del Área Metropolitana. ¿Las autoridades escucharán a este gremio organizado para encontrar una solución que salve la economía de este sector sin poner la vida de la ciudadanía en riesgo?