#PolíticaConsciente – Economía Circular

 

Prohibir es una forma radical que se va agotando cada vez mientras evoluciona la consciencia humana, podemos hablar de ejemplos que van desde la marihuana, el aborto en incluso lo medio ambiental. Hablando de esta última, hago énfasis en los plásticos.

Hace 5 años empezamos desde la Secretaría de Medio Ambiente el furor de la campaña #SinPopote y a raíz de eso se empezó a poner la mirada en los plásticos.

Recientemente pasan la iniciativa que prohibe los plásticos, por encima suena como un logro, pero en realidad es ponerle una curita a un tema importantísimo como lo son los residuos, y sinceramente prohibir no va a terminar con el problema, por el contrario le están dejando otro económico enorme a la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum.

El modelo de producción actual lineal, tiene un coste insostenible para el medio ambiente y está llevando al agotamiento de los recursos naturales. Para romper con este modelo que ha imperado en el mundo desde la Revolución Industrial, basado en el sistema de extraer, producir, usar y tirar, surge la economía circular, que entiende y valoriza el ciclo de vida de los productos para reducir el uso de las materias primas y la generación de residuos.

El plástico per se no es malo; el problema lo genera quien dejó abandonado este producto de manera irresponsable en una playa, en una calle. Y no solo como ciudadanos no somos responsables con nuestros residuos, hay otros factores que hacen que estos materiales terminen siendo contaminantes. Si no hay una adecuada separación en la fuente, si no se recuperan estos materiales para volver a incluirlos en el ciclo productivo, si no hay un sistema adecuado de gestión de residuos, el material va a contaminar, pero no solo el plástico, todos los materiales.

Este modelo, basado en la prevención, la reutilización, la reparación y el reintegración, permite extender la vida útil de los productos y dotarlos de una nueva vida, en un ciclo que puede ser infinito y da como resultado: competitividad, eficiencia y valorización de recursos de los países.

Debemos de aterrizar modelos en los que converjan en armonía la economía y el medio ambiente para la evolución de México.