• La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural anunció que se impulsarán proyectos de desarrollo agrícola articulando esfuerzos internacionales, los cuales buscan posicionar la agricultura y la investigación aplicada al campo que se realiza en México como un referente mundial.

 

La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural anunció que el Gobierno de México busca que los proyectos agrícolas y la ciencia aplicada al campo que se desarrollan en el país sean un ejemplo para el mundo y lo posicionen como un líder global en la materia, por lo que impulsará proyectos de desarrollo integrado que articularán esfuerzos internacionales.

Los proyectos, que serán liderados por el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT), buscan asegurar un enfoque integrador, de consenso y metodológico para abordar las necesidades del sistema agroalimentario nacional, informó el titular de Agricultura, Víctor Villalobos Arámbula, durante la reunión de la junta directiva del Consejo del Sistema CGIAR de 2020.

“Durante seis décadas, México ha sido el hogar de uno de los centros de investigación más relevantes del CGIAR, el CIMMYT, y seguirá apoyando el trabajo de este centro. Esperamos, a través del CIMMYT, contar con todas las demás innovaciones que los centros CGIAR tienen para ofrecer a México, pero también a Centroamérica y otras regiones”, subrayó.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, me ha pedido que lidere el consejo de Ministros de Agricultura de países anfitriones para el CGIAR, pues para nuestro país está claro que tiene que ofrecer más eficiencia, más impacto y más recursos mientras mantiene y aumenta de manera muy significativa su investigación y calidad de producción donde sea necesario”, destacó el secretario Villalobos Arámbula.

En su mensaje, expuso que México financia algunos de los proyectos más reconocidos del CGIAR, como MasAgro, que ahora se convierte en Cultivos para México, programa que tiene resultados sobresalientes y cuya experiencia está siendo adaptada y replicada en otros países.

Este enfoque integrado al desarrollo rural sostenible es una estrategia confiable y consistente que México y el CIMMYT han estado diseñando, probando, implementando, evaluando y mejorando durante los últimos 10 años. Es un ejemplo de cómo los sistemas nacional e internacional tienen que colaborar y también un modelo para que los sectores público, privado y social se involucren en un objetivo común, afirmó.
Sobre cómo alinear las prioridades del país con las de los sistemas de investigación agrícola, refirió que en México –bajo el liderazgo de la Secretaría de Agricultura, el CIMMYT y el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales Agrícolas y Pecuarias (INIFAP)— el Sistema Nacional de Investigación Agropecuaria ha desarrollado un plan estratégico conjunto para 2030.

Para asegurar resultados de ese plan estratégico y que puedan implementarse con éxito, junto con las instituciones locales hemos desarrollado experiencia con MasAgro y Maíz para México, que es parte del enfoque de Cultivos para México, el cual hemos desarrollado en colaboración con el CIMMYT, el Capítulo Económico Mundial de Agricultura de México y, por supuesto, la Presidencia de la República.

Subrayó que la situación actual sólo deja la opción de actuar desde la ciencia hasta los marcos políticos y desde los campos de los agricultores hasta las dietas de los consumidores. Por lo que México apoyará firmemente la mayor integración del CGIAR para estar a la altura del desafío que implica la pandemia por COVID-19 y aprovechar así la oportunidad de convertir la agricultura en parte integral de la solución a esta crisis sin precedentes, agregó.

El director general adjunto de Investigación y Colaboraciones y director global de Desarrollo Estratégico del CIMMYT, Bram Govaerts, enfatizó la importancia que para las sociedades de México y el mundo representa la colaboración entre los sectores público, privado y social para impulsar sistemas agroalimentarios sólidos y sustentables.

Govaerts reiteró que es necesario escuchar la crisis actual donde los efectos de la pandemia plantean el riesgo de crisis humanitarias, por lo que llamó a las organizaciones de todos los sectores y a la sociedad a construir una respuesta transformadora para crear, diseñar e implementar sistemas agroalimentarios saludables, y sostenibles, capaces de fortalecerse ante las adversidades y consolidar una paz duradera que surja desde el campo y se traslade a todas la sociedad. Esto es, dijo, una Agricultura para la Paz.

El CGIAR es una organización de centros de investigación internacionales sin fines de lucro que surgió a partir de acciones encaminadas a elevar la seguridad alimentaria y promover el desarrollo y la paz social a través de una mejor agricultura.

El establecimiento del CIMMYT en México es parte de esa visión que ha permitido salvar millones de vidas en el mundo. De hecho, recientemente el Gobierno de México y el Centro Nobel de la Paz conmemoraron 50 años de que el doctor Norman Borlaug recibiera el Premio Nobel de la Paz por sus trabajos de mejoramiento agrícola —junto con investigadores y productores mexicanos— que permitieron evitar crisis humanitarias en varios países.

Este logro marcó la configuración formal del CIMMYT y su establecimiento en México.