En el informe “Como Anillo al Dedo, el impacto de la pandemia de Covid-19, Amnistía Internacional identifico varias problemáticas, sobresaliendo que antes de la pandemia, los servicios de procuración de justicia del Estado de México tenían diversas fallas y las mujeres víctimas de violencias enfrentaban grandes obstáculos para acceder a la justicia.

Hoy, con la Covid-19, los obstáculos se han agravado aún más. Algunas mujeres no han logrado interponer sus denuncias, otras han visto cómo las investigaciones se paralizan completamente e incluso como se pierden evidencias claves en las investigaciones.

Ariel Pérez Garduño, líder político y social, quien tiene algunos años aportando por sus medios comunicativos, activista en organizaciones internacionales y como ciber activista “valiente” de Amnistía Internacional , se enfoca a promover los Derechos Ambientales y los Derechos Humanos, declara que tiene conocimiento de que la crisis sanitaria provocada por la COVID-19 ha tenido un impacto especialmente agudo en las mujeres que sufren violencia, y ha supuesto un reto para los servicios de procuración de justicia encargados de investigar los delitos contra las mujeres, en donde no se puede permitir dejar a las mujeres víctimas de violencias a su suerte.

Por ello, se une al llamado de todas y todos en la justicia de los casos de feminicidios y desapariciones de mujeres para asegurar que todas las respuestas al COVID-19 se ajusten a los estándares internacionales de derechos humanos y que se tomen en cuenta las necesidades específicas de grupos y personas en situación de vulnerabilidad, así como a las personas que corren mayores riesgos.

El documento que se encuentra en la página de amnistía.org.mx, exige de manera específica, se lleve a cabo las siguientes acciones durante esta contingencia:

1. Asegurar que los servicios de procuración de justicia cuenten con los recursos humanos y la infraestructura necesarias para llevar a cabo su función de forma eficiente y en condiciones de trabajo dignas. Asimismo, se debe proveer al personal de equipos de protección individual adecuados y suficientes para protegerse durante la pandemia de COVID-19.

2. Elaborar un plan de respuesta inmediata para evitar que integrantes de una misma unidad se contagien, se evite el cierre de la unidad y se cubran las vacantes surgidas en el contexto de la pandemia.

3. Asegurar la correcta digitalización de los servicios de procuración de justicia, a través de medidas como la digitalización de todos los expedientes, la provisión del material necesario a las y los operadores de justicia para poder llevar a cabo sus funciones a distancia, y la capacitación técnica del personal que lo requiera en las tecnologías de la comunicación.

4. Solventar los problemas técnicos asociados al sistema de denuncias en línea para que se garantice que todas las personas denunciantes reciban un comprobante de la denuncia y una fecha para la ratificación de la misma. Igualmente, se recomienda llevar a cabo una evaluación del sistema con las personas usuarias para identificar y resolver obstáculos adicionales de cara a mejorar la herramienta en un futuro.

5. Prever un sistema de denuncia alternativo en el contexto de la pandemia para las mujeres que no tienen acceso a internet u otras tecnologías de la comunicación o un sistema de apoyo para que puedan interponer las denuncias en línea.

6. Coordinar el establecimiento de mesas de trabajo periódicas entre las distintas unidades e instituciones de los servicios de procuración de justicia, y entre aquellos servicios y colectivos que participen en la investigación de los delitos de violencia contra las mujeres, prestando especial atención a las necesidades de las personas titulares de derechos.

¡La justicia no puede esperar, el Estado tiene la obligación de garantizar nuestros derechos en todo momento!

Firmemos esta petición y hagamos llegar al Fiscal del Estado de México las recomendaciones que pueden poner fin a estos problemas, identificados en el informe “Como Anillo al Dedo.”