Sí por México, con apenas 40 días de existencia, cuenta ya con 550 organizaciones, y ha podido constituir una sólida área de investigación integrada por especialistas en economía, desarrollo social, estudios legislativos y de políticas públicas.

La primera investigación que dan a conocer es Semáforo de cumplimiento de los compromisos del Gobierno Federal y ella desmiente, con datos duros, la afirmación del presidente, en su segundo informe de gobierno, de haber cumplido 97 de los 100 compromisos que anunció en su toma de posesión.

De acuerdo con el estudio, que se puede ver en la página de Sí por México, el presidente solo ha cumplido en su totalidad con el 32 de los compromisos y en otros 19 solo de manera parcial.  En 42 de los casos no se han cumplido y en seis de los mismos no se puede verificar cuál es el estado que guardan.

Los criterios utilizados para ver si se han o no cumplido con los compromisos ha sido: si un programa social tiene una cobertura menor al 75 %; si no hay un aumento de fondos en el presupuesto asignado; si no se cumple con los plazos establecidos; si el cambio legal no es una realidad y si los resultados son contrarios a lo prometido.

Entre los muchos incumplimientos la investigación arroja que no se ha garantizado la matrícula de 300,000 estudiantes en las Universidades para el Bienestar Benito Juárez, donde solo hay 32,000 inscritos, que representa sólo el 10 % de lo comprometido.

Que no se mantuvieron las estancias infantiles, para madres trabajadoras y que la transferencia directa de recursos, a cambio de estas, solo ha beneficiado al 7 % de las usuarias. Una reducción del 93 %.

No se ha respetado que no se permitirían proyectos económicos y turísticos que afectaran al medio ambiente, está ahí, entre otras obras que violentan este compromiso, el Tren Maya y la refinería de Dos Bocas.

El compromiso de dar atención a los pueblos originarios tampoco se ha cumplido e incluso se ha reducido de manera dramática el presupuesto asignado a los programas de apoyo en su beneficio.

Cuando el presidente dijo que había cumplido con 97 de los compromisos no dio ningún dato, solo hizo la afirmación. El análisis muestra que su afirmación no se sostiene o es francamente mentirosa.

Solo reconoce que le faltan tres para terminar con los 100: descentralización del Gobierno federal, impulsar fuentes de energía renovable mediante la rehabilitación de las hidroeléctricas y conocer la verdad en el caso de los desaparecidos en la normal de Ayotzinapa.

El estudio muestra que, más allá de los discursos, le falta cumplir con 43 compromisos donde todavía se está lejos de llegar a la meta prometida y en otros 19 casos hay avances, pero faltan todavía se cumplan de manera total.

Twitter: @RubenAguilar