Órale Politics – ¿COVID 19, mucho problema para un puñado de naciones?

¿Qué provoca que un estado-nación en la actualidad encabece el top six de las naciones más afectadas por el COVID 19? ¿De quién es la responsabilidad que este triste suceso acontezca? ¿Del gobierno, de la sociedad, o de ambos? ¿En qué medida? El top 5+1 en términos de muertes por COVID 19 al 6 de septiembre son, de mayor a menor: Estados Unidos, Brasil, India, México, Gran Bretaña e Italia. En la tabla comparativa se muestra el tamaño del desastre para estos países.

Tabla comparativa. 5+1 países más afectados por COVID 19. Fuente: Johns Hopkins University y Worldometer, Septiembre 6, 2020. Porcentajes redondeados.

País Ranking mundial: # de muertos por país Ranking mundial: # pruebas COVID 19 / 1 millón habs. 200+ países # Muertos país / # total mundial de muertos #Contagiados país / # total mundial de contagiados Población del país / población mundial
Estados Unidos 1 17 21.8% 23.7% 4.24%
Brasil 2 81 14.3% 15.2% 2.72%
India 3 120 8.1% 15.4% 17.70%
México 4 154 7.6% 2.3% 1.65%
Gran Bretaña 5 20 4.7% 1.3% 0.87%
Italia 6 39 4.0% 1.0% 0.77%
TOTAL 60.5% 58.9% 27.95%

 

En relación al número de pruebas realizadas por cada millón de habitantes se puede afirmar que Estados Unidos, Gran Bretaña e Italia se hallan en los lugares 15 al 40, mientras que Brasil, México e India son países que hacen pocas pruebas y por eso se hallan en los lugares 80 al 160. Además de notar la diferencia entre los países del primer y tercer mundo a este respecto, también se puede afirmar que la cifra de contagiados (y probablemente la de los muertos) es más precisa y confiable para E.U., G.B. y más o menos Italia que para México, India y Brasil, cuyos números se consideran ampliamente subestimados.

Con excepción de la India, los demás países muestran proporciones de muertos y contagiados mayores a la proporción de su población en términos de la población total mundial. No importa cómo se le mire, el grupo de los 5+1 es una catástrofe: cada país vive su propio apocalipsis en términos de salud. Quisiera poner sobre la mesa algunas observaciones de corte político que podrían establecer un patrón que explique parcialmente estos apocalipsis comparativos, sobre todo enfocándome en la relación entre el gobierno y la sociedad de un estado-nación.

ESTADOS UNIDOS. El liderazgo de Donald Trump es ejemplar y muy centrado. Difícil entender por qué los Estados Unidos se hallan a la cabeza de los peores indicadores de la pandemia. Su electorado es también un ejemplo a seguir al anteponer la ciencia y la racionalidad a las creencias de cualquier otro tipo. God Bless America, as usual.

BRASIL. Desde un principio, Bolsonaro negó que existiese el COVID 19 y sus constantes peleas con sus ministros de salud muestran que es coherente en su irracional actitud ante la pandemia. Las peleas llegaron a un fin hasta que Bolsonaro puso como ministro de salud a un militar que no entiende nada de salud pública. Actualmente Bolsonaro se halla en su etapa más alta de popularidad desde que es presidente, gracias a un programa amplio de subsidios a los más desfavorecidos de la sociedad brasileña. Los brasileños no tienen empacho alguno en celebrar victorias épicas de sus equipos de futbol, sin mascarillas ni guardar la sana distancia. La política gubernamental para lidiar con la pandemia es muy parecida a la del gobierno mexicano: hay que presentar síntomas serios de COVID 19 para que el paciente llegue a Cuidados Intensivos y a partir de ahí se ve qué se puede hacer… El acuerdo entre el gobierno y una buena parte de la sociedad brasileña es más explícito que implícito: aquí no pasa nada, aunque pase.

INDIA. La respuesta del gobierno del Primer Ministro Modi al principio de la pandemia fue de confinamiento nacional, prácticamente en cuestión de pocos días. Esto afectó profundamente la economía. El 27 de julio Modi afirmó que el mundo elogiaba a la India por su manejo de la pandemia y que gracias a las medidas que se tomaron a tiempo, las cosas no habían empeorado. Un poco más de cinco semanas después, la India se encuentra en una espiral vertiginosa de contagios y en el tercer lugar mundial de muertes en números absolutos. Las autoridades de salud han sido acusadas con frecuencia de dar informes mal preparados e información confusa. Las cifras oficiales son poco confiables. Cualquier cosa puede suceder con el tamaño de la población de la India y un gobierno populista se podría ver muy tentado para declarar lo que las multitudes quieren escuchar, más que afrontar el problema con datos, acciones y estrategias confiables.

MÉXICO. El gobierno de López Obrador ha enviado mensajes confusos desde el principio de la pandemia: primero que no hay utilidad alguna en usar la mascarilla, luego que siempre sí, es recomendable, pero no obligatorio. Luego trata de aplicar un semáforo pandémico que muy pocos se lo toman en serio y los gobiernos estatales le dan la interpretación que dios les da a entender. Se les ofrece premios a los profesionales de la salud en lugar de comprarles equipo de protección, útil para combatir la pandemia. El bajo nivel de pruebas realizadas entre la población como política oficial inevitablemente lanza el cuestionamiento de qué tan eficaz puede ser cualquier estrategia para atacar la propagación del COVID 19 por parte del gobierno cuando sus datos son todo, menos confiables. A todo esto se agrega que el sector salud se encuentra en ruinas, resultado directo de 36 años de un capitalismo voraz, corrupto e impune. Y luego el comportamiento de la población mexicana promedio, que además de actuar confundida por los dichos y desdichos gubernamentales, tiende a hacer lo que se le pega la gana y dar por terminada la pandemia periódicamente, a la par del comportamiento de la población brasileña, por ejemplo. Un interminable diálogo entre sordos, mudos y ciegos marca el destino de México ante el COVID 19.

GRAN BRETAÑA. Tanto el Primer Ministro Boris Johnson, como su ministro de Salud y hasta un príncipe de la corona ya fueron contagiados por el COVID 19.  El gobierno británico ha dado señales mixtas en lo referente a su atención a la pandemia. El 20 de marzo el gobierno anunció que cubriría hasta el 80% de los salarios de aquellos individuos en riesgo de perder su trabajo.  En abril 30, Johnson afirma que Gran Bretaña ya pasó el pico del COVID 19. Johnson a veces muestra un realismo sincero en sus apreciaciones sobre el COVID 19 y a veces se muestra vacilador y confuso en sus sugerencias y observaciones. El gobierno británico ha mostrado buenas dosis de sentido común en el manejo de la pandemia y no le tiembla la mano para implementar las medidas que considera necesarias. El proceso del Brexit ha venido a agregarle una presión extra a la propia problemática generada por la caída de la economía británica a causa de la pandemia. God Save the Queen and the cozy citizens of the Empire!

ITALIA. El Primer Ministro Giuseppe Conti ha declarado estar absolutamente tranquilo en lo referente al manejo de la pandemia por parte de su gobierno. No obstante, sus críticos lo acusan de ser negligente en Lombardía, donde una cuarentena tardía provocó que la región se convirtiese en el epicentro de la pandemia en Italia. En términos generales, Italia ha seguido paso a paso el manejo de la pandemia al ritmo de la mayor parte de los países de la región, quizá su deteriorado sistema de salud y la saturación que ha mostrado durante la pandemia son los aspectos negativos más sobresalientes por parte de la acción gubernamental, además de que, para parámetros europeos, se considera que Italia no ha hecho las pruebas que podría haber hecho, de ahí que también sus números se planteen como subestimados, aunque no a los niveles de la India, México o Brasil. Por parte de la población, su comportamiento no difiere mucho de la mayor parte de los países que conforman el grupo 5+1: poco caso a las indicaciones gubernamentales y al principio nadie se lo tomó en serio. Aunque habrá que enfatizar que en la actual etapa de rebrote de la pandemia, Italia no presenta escenarios apocalípticos ni en términos de contagiados, ni en términos de muertes, al menos hasta el día de hoy.

De manera preliminar, me gustaría concluir que en la medida que el liderazgo del país no sepa lo que hace, el país tendrá resultados muy negativos en tiempos de pandemia. También la relación gobierno-sociedad es esencial para explicar un resultado negativo. La única forma de salir adelante es no únicamente juntos, sino también coordinados. Y hay que confiar más en la ciencia que en la retórica, sobre todo. Desconfiar del populismo, de cualquier populismo… pues no llegaría tan lejos, al menos no todavía. Necesito continuar con la investigación a este respecto. Next: Finlandia, Corea del Sur, Austria, Japón, Suiza y Alemania. ¿El otro lado de la moneda?

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