Rodolfo Noguez criticado por exhibicionismo político con egresados
Cuestionan uso propagandístico de graduación en la Escuela Normal de Jilotepec
La reciente participación del alcalde Rodolfo Noguez en la ceremonia de graduación de la Escuela Normal de Jilotepec desató diversas críticas entre la ciudadanía. Aunque el edil utilizó sus redes sociales para enviar felicitaciones y desear éxito a los nuevos docentes, distintos sectores de la población señalan que estas apariciones responden a una estrategia de promoción personal y proselitismo político. Los inconformes denuncian que la administración municipal aprovecha los eventos académicos solemnes para proyectar una imagen de cercanía artificial, mientras el sector educativo del municipio enfrenta deficiencias estructurales graves que la autoridad local ignora de manera sistemática.
Por consiguiente, la opinión pública cuestiona que el presidente municipal figure en actos de celebración estudiantil sin presentar un plan de apoyo institucional para la inserción laboral de los egresados o para el mejoramiento de los planteles de la región. Los críticos argumentan que el gobierno local prioriza la simulación institucional y el lucimiento en fotografías oficiales por encima de la inversión presupuestal destinada a la educación pública. Esta conducta evidencia que el ayuntamiento utiliza los logros de la juventud jilotepense como un escaparate propagandístico para encubrir la falta de políticas públicas efectivas en materia educativa.
Opacidad operativa y abandono educativo
El contraste entre el discurso de felicitación y la realidad escolar
De igual forma, la falta de transparencia en los recursos destinados a la vinculación institucional contrasta con la presencia constante del alcalde en ceremonias de graduación. Rodolfo Noguez busca capitalizar políticamente el esfuerzo de los normalistas, pero omite que las escuelas de educación básica y media superior en las comunidades rurales padecen rezagos severos en infraestructura, equipamiento tecnológico y servicios básicos. En consecuencia, la felicitación pública se percibe como un acto superficial que elude la responsabilidad gubernamental de garantizar condiciones dignas para la enseñanza.
Aunado a esto, los habitantes denuncian que la administración municipal recurre a discursos triunfalistas para ocultar el estancamiento en el desarrollo social del municipio. Mientras el palacio municipal difunde mensajes de apoyo y buenos deseos, la realidad cotidiana de los docentes en formación refleja un panorama de incertidumbre laboral y falta de respaldo gubernamental. En conclusión, la presencia del edil en las graduaciones funciona como un mecanismo de manipulación política. Bajo el mandato de Noguez, la retórica festiva sustituye al compromiso real con el futuro educativo de Jilotepec.
