Coparmex alerta por costo de la extorsión
Extorsión, un lastre persistente para empresas
La extorsión empresarial en México se ha convertido en uno de los factores que más afectan la operación, inversión y crecimiento de los negocios, advirtió la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex). El organismo empresarial señaló que este delito ya no representa un hecho aislado, sino una presión constante que impacta de manera directa la actividad productiva en diversas regiones del país.
Durante un posicionamiento público, el presidente de Coparmex, Juan José Sierra, afirmó que la extorsión constituye uno de los costos más persistentes y dañinos para las empresas. Además, subrayó que su presencia encarece la operación cotidiana y obliga a modificar decisiones estratégicas, lo que limita el desarrollo económico y la generación de empleo.
Ante este escenario, Coparmex solicitó que los gobiernos estatales instalen con carácter prioritario unidades especializadas dentro de sus fiscalías para atender este delito. La organización consideró que la falta de atención focalizada ha permitido que la extorsión se consolide como un fenómeno estructural, con efectos prolongados sobre el sector productivo.
De acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, la extorsión ha mostrado un crecimiento sostenido en la última década. Al cierre de 2025, el número anual de víctimas aumentó de poco más de seis mil en 2015 a más de once mil, lo que representa un incremento cercano al 78 %. Además, el delito se expandió en 20 de las 32 entidades del país durante el último año, sin señales claras de contención.
Coparmex destacó que cinco estados concentran más de 65 % de los casos registrados: Estado de México, Ciudad de México, Guanajuato, Nuevo León y Veracruz. Esta concentración, advirtió el organismo, refleja la urgencia de diseñar estrategias regionales que respondan a las particularidades de cada zona.
Impacto directo en la confianza y la inversión
El organismo empresarial también expuso que, según el indicador #MásSeguridad de #DataCoparmex, casi 47 % de las empresas afiliadas reportó haber sido víctima de al menos un delito, y la extorsión ocupó el segundo lugar en incidencia. En la mayoría de los casos, este ilícito ocurrió por vía telefónica, aunque una proporción relevante se vinculó con personas que se presentaron como autoridades o con apariencia de serlo.
Este último factor, señaló Coparmex, deteriora la confianza institucional y genera un ambiente de incertidumbre que desalienta la inversión, tanto nacional como extranjera. A ello se suma el temor de las víctimas a denunciar, lo que dificulta dimensionar el problema en su totalidad y limita la efectividad de las políticas públicas.
En paralelo, el gobierno federal reconoció la gravedad del fenómeno. La presidenta Claudia Sheinbaum informó que se encuentra en proceso la publicación de una reforma constitucional para que la extorsión se persiga de oficio, sin necesidad de que exista una denuncia formal. Asimismo, indicó que se solicitó información al Instituto Nacional de Estadística y Geografía para identificar las ciudades con mayores incrementos y reforzar las acciones de seguridad.
Coparmex consideró positiva esta iniciativa, aunque insistió en que la clave estará en la implementación efectiva de las medidas y en la coordinación entre autoridades federales y estatales. Para el sector empresarial, frenar la extorsión resulta indispensable para recuperar la certidumbre, fortalecer la actividad económica y garantizar condiciones mínimas de seguridad para operar en el país.
