Fiebre del pavo: México dispara su consumo por Acción de Gracias

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¿Cómo influye el Día de Acción de Gracias en la demanda?

El Día de Acción de Gracias, una tradición de Estados Unidos, gana terreno en México y genera un impulso notable en el consumo de pavo, según datos del Consejo Mexicano de la Carne (ComeCarne). La demanda creció hasta 7% durante noviembre, un mes que se consolidó como el segundo periodo más importante para este mercado debido a cenas familiares, reuniones empresariales y celebraciones que adoptan esta costumbre norteamericana.

Además, el organismo reportó que el consumo nacional de pavo aumentó 6.9% en 2024, al pasar de 162,574 toneladas en 2023 a 173,786 toneladas en 2024. Este incremento reflejó un interés sostenido por parte de hogares que incorporan esta proteína en fechas especiales, incluso sin que exista un reconocimiento oficial de la festividad en el país.

¿Qué factores explican el crecimiento hacia 2025?

Las proyecciones para 2025 resultan optimistas. Cada vez más familias de origen estadounidense que residen en México celebran el Día de Acción de Gracias y fortalecen la demanda estacional. Durante noviembre, el pavo representó 9% del consumo anual, una proporción que reafirma el peso de esta fecha en los hábitos alimentarios.

México alberga aproximadamente 750,000 personas nacidas en Estados Unidos, lo que convierte a esta comunidad en el grupo extranjero más grande del país. Su presencia influye en patrones culinarios, principalmente en regiones fronterizas, destinos turísticos y comunidades binacionales donde la festividad se incorpora con mayor naturalidad.

ComeCarne también destacó el rol del sector cárnico industrial, que concentra el 90% de las carnes frías, el 85% de los cárnicos enlatados, el 70% de los productos listos para consumo y la mitad de los cortes frescos disponibles en el mercado mexicano.

¿Qué estados lideran la producción y cómo responde el país?

Aunque la demanda crece, la producción interna no cubre por completo las necesidades del mercado. México importó 89% del pavo consumido en 2024, lo que incrementó las compras internacionales de 144,000 a casi 155,000 toneladas. La mayor parte llegó desde Estados Unidos, seguido de Brasil y Chile, lo que demuestra la fuerte dependencia exterior.

En cuanto a producción nacional, Yucatán encabezó el aporte con 29.5% del total, seguido por Puebla (15.6%) y el Estado de México (12.9%). En la región sureste, el pavo mantiene una presencia culinaria permanente en platos tradicionales como el relleno negro y el escabeche, lo que genera un mercado constante incluso más allá de las temporadas festivas.

Esta combinación de factores —migración, hábitos culturales y demanda gastronómica— perfila un escenario de expansión continua para el consumo de pavo en México.