¿Conoces a “Mantarraya”? El auto volador hecho en México

Un grupo de estudiantes del Centro Universitario Latino Veracruz (Ceulver) desarrolló el primer prototipo de auto volador mexicano, llamado “Proyecto Mantarraya”. Este vehículo combina la tecnología de drones con un diseño a mayor escala y busca facilitar la movilidad en lugares de difícil acceso. La idea principal es ofrecer una alternativa de transporte para situaciones de emergencia, donde ambulancias o helicópteros no puedan llegar.
El equipo está conformado por Valeria Palacios, Alejandro Lino, Daniel Vázquez, Juan Ramos y Alan Catillo, quienes aplicaron sus conocimientos en ingeniería mecánica automotriz, aerodinámica y electrónica para crear el prototipo desde cero.
¿Cómo surgió la idea?
El concepto nació en un salón de clases. Mientras discutían sobre drones, los estudiantes se dieron cuenta de que podrían construir un vehículo aéreo funcional más grande. Alejandro Lino explicó: “Fue una idea que surgió en el salón de clases. No creímos que fuera tan fácil y rápido realizar uno de este tipo”.
¿Qué características tiene Mantarraya?
El auto volador pesa aproximadamente 160 kilos, incluyendo el chasis y el piloto. En pruebas con peso extra, logró sostener hasta 180 kilos, demostrando su resistencia y capacidad de carga.
El vehículo cuenta con seis motores de alta potencia, cada uno capaz de soportar hasta 60 kilos, lo que permite vuelos estables y seguros. La ingeniería mexicana detrás de Mantarraya combina tecnología de países asiáticos con creatividad local, reflejando un trabajo minucioso en cada componente del dron.
Valeria Palacios, única mujer del proyecto, destacó que cada pieza fue diseñada y ensamblada por los estudiantes, aplicando conocimientos técnicos en cada etapa del proceso.
¿Cuál es el objetivo del proyecto?
El Proyecto Mantarraya busca posicionarse como referente en la industria automotriz y aeroespacial, mostrando la capacidad de estudiantes mexicanos para crear soluciones innovadoras. Además, está planeado que este vehículo participe en pruebas de la NASA, acercando la ingeniería nacional a estándares internacionales.
El proyecto combina educación, innovación y tecnología para enfrentar retos reales, demostrando que jóvenes mexicanos pueden desarrollar soluciones de alto impacto con aplicaciones prácticas en seguridad, movilidad y emergencias.
