Puebla y Tlaxcala impulsan saneamiento del Río Atoyac
Inversión millonaria para limpiar el afluente
El gobierno federal anunció el inicio de un proyecto de gran escala para el saneamiento del Río Atoyac, que atraviesa los estados de Puebla y Tlaxcala. La meta consiste en lograr, para 2026, la limpieza en los 30 municipios más cercanos al cauce, informó Alejandro Isauro Martínez Orozco, comisionado federal para el saneamiento.
El funcionario detalló que se han identificado 2,359 descargas ilegales provenientes de distintas empresas, lo que mantiene contaminado al afluente. Con el plan en marcha, el próximo año se espera la recuperación de los primeros 30 kilómetros del río, en un esquema integral que abarca toda la cuenca.
El comisionado explicó que ya se encuentran en curso la contratación de maquinaria y las licitaciones de empresas que participarán en los trabajos. La federación destinó 1,500 millones de pesos para la limpieza, aunque de momento solo se registra un avance de alrededor del 10% en los resultados proyectados para 2026.
Plantas tratadoras como eje del proyecto
Dentro del plan destacan la construcción y puesta en marcha de plantas tratadoras de agua. La primera de ellas será la planta Juárez Coronaco, que podría operar a finales del próximo año. También se proyecta el inicio de la planta San Juan Cuauhtémoc en enero, si el presupuesto lo permite.
Asimismo, se contempla el diseño de una planta con capacidad de 400 litros por segundo en la comunidad de Xalmimilulco, cuya instalación no se concretó en años anteriores. Martínez Orozco señaló que el avance físico de las obras podría alcanzar entre un 5% y un 10% este mismo año, mientras que la conclusión total de la primera fase deberá lograrse en 2025.
El comisionado resaltó que las nuevas plantas representan un paso fundamental para detener el vertido de aguas residuales sin tratamiento en el Atoyac, un problema que afecta desde hace décadas a la región.
Coordinación entre municipios y federación
Martínez Orozco aseguró que existe una estrecha coordinación con los gobiernos de Puebla y Tlaxcala, además de la participación activa de los ayuntamientos involucrados. Los municipios colaboran en la agilización de trámites y permisos de construcción, con el propósito de evitar retrasos en el calendario.
El funcionario destacó que el proyecto cuenta con respaldo político y social, lo que ha permitido acelerar gestiones que antes se encontraban detenidas. También enfatizó que la meta no solo busca mejorar la calidad del agua, sino también garantizar un entorno más sano para las comunidades que habitan cerca del río.
De cumplirse los objetivos, el Río Atoyac podría comenzar a mostrar signos de recuperación tangible a partir del próximo año, sentando las bases para un saneamiento integral hacia 2026.
