CDMX autoriza faltas escolares por menstruación incapacitante
Reforma permite ausencias sin sanciones académicas
La Ciudad de México aplicará una medida inédita en el próximo ciclo escolar 2025–2026: las alumnas de primaria, secundaria y media superior podrán ausentarse de clases por dolor menstrual incapacitante sin enfrentar sanciones. El Congreso capitalino aprobó una reforma a la Ley de Educación local que garantiza este derecho y evita consecuencias académicas o disciplinarias para quienes lo soliciten.
La iniciativa, presentada por la diputada de Morena María del Rosario Morales, modifica el Artículo 111 al incluir una nueva fracción que reconoce la necesidad de atender la dismenorrea incapacitante en el ámbito escolar. Las estudiantes podrán justificar la falta con el aval de sus padres o tutores, sin necesidad de un comprobante médico. Además, las escuelas tendrán la obligación de permitir la reprogramación de tareas o evaluaciones que coincidan con los días de ausencia.
Aplicación en planteles educativos de la capital
La medida establece que los planteles deberán registrar estas inasistencias como justificadas. Para asegurar un trato adecuado, se capacitará al personal docente con el fin de que actúe con sensibilidad y sin caer en prácticas de discriminación.
La disposición busca que las alumnas enfrenten menos obstáculos en su trayectoria escolar y puedan manejar de mejor forma un problema que afecta a un número significativo de estudiantes. Con ello, el gobierno capitalino busca integrar esta política en el programa Menstruación Digna, que desde hace algunos años atiende de manera progresiva las necesidades de la población estudiantil.
Asimismo, las autoridades destacaron que este nuevo derecho se suma a otros esfuerzos para reducir las desigualdades de género en el acceso a la educación. En este sentido, la reforma no solo tiene un impacto en la asistencia, sino también en la percepción social sobre la menstruación, tema que en muchas ocasiones se mantiene en silencio dentro de los entornos escolares.
Contexto y retos de la medida
Datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición muestran que siete de cada diez adolescentes padecen cólicos fuertes durante su periodo, y que en dos de cada diez casos estos dolores limitan sus actividades escolares o deportivas. Además, el 43 % de las niñas opta por quedarse en casa durante esos días.
Si bien la licencia menstrual representa un avance importante, especialistas consideran que la política pública requiere medidas complementarias. Entre ellas, destacan la mejora en la infraestructura escolar, el acceso garantizado a productos de higiene menstrual, una educación integral en torno al tema y servicios básicos de enfermería dentro de los planteles.
Sin estos elementos, advierten, la implementación podría enfrentar dificultades en la práctica. No obstante, la aprobación de la reforma marca un precedente histórico en materia de derechos estudiantiles y abre paso a un debate más amplio sobre las condiciones de salud y equidad en la educación.
