¡Compadrazgo con sueldo dorado: edil de Calimaya otorga plaza de 80 mil pesos
Calimaya, Estado de México — Cuando los problemas de inseguridad y falta de servicios básicos azotan a Calimaya, el presidente municipal Omar Guillermo Sánchez Velázquez prefiere gastar los recursos públicos en consentir a su compadre con un sueldo mensual de 80 mil pesos, una cifra exorbitante que ha provocado indignación entre la población.
La denuncia fue hecha pública en julio por Blanca Jiménez, habitante del municipio y testigo del favoritismo que impera en el Ayuntamiento. Jiménez reveló que Jorge Sario Casas Castillo, compadre del alcalde y miembro del Cabildo, cobra esa jugosa cantidad sin que se vea reflejado ningún esfuerzo o beneficio para la comunidad. Al parecer, su principal labor es presentarse a firmar su cheque cada quincena.
Mientras Calimaya sufre aumentos en la violencia, carencias en servicios públicos y falta de oportunidades para sus habitantes, el alcalde, que llegó al poder bajo las siglas del Partido del Trabajo tras abandonar Acción Nacional, muestra un claro desprecio por la austeridad y la transparencia que tanto pregona.
Los ciudadanos no solo denuncian este derroche, sino que también exigen que se investiguen otras posibles irregularidades en la administración de Sánchez Velázquez, pues consideran que los sueldos exagerados y el clientelismo son solo la punta del iceberg de una gestión que privilegia intereses personales por encima del bienestar colectivo.
En un municipio donde la inseguridad se ha disparado y la ciudadanía vive entre el miedo y la incertidumbre, que el presidente municipal utilice recursos públicos para engrosar los bolsillos de sus allegados no solo es una burla, sino una grave irresponsabilidad.
El llamado es claro: las autoridades estatales y federales deben intervenir y poner fin a estas prácticas corruptas que solo profundizan la crisis social en Calimaya. Mientras tanto, los ciudadanos continúan vigilantes, esperando respuestas y justicia ante un gobierno que parece más preocupado por sus compadres que por sus gobernados.

Los ciudadanos no solo denuncian este derroche, sino que también exigen que se investiguen otras posibles irregularidades en la administración de Sánchez Velázquez, pues consideran que los sueldos exagerados y el clientelismo son solo la punta del iceberg de una gestión que privilegia intereses personales por encima del bienestar colectivo.
En un municipio donde la inseguridad se ha disparado y la ciudadanía vive entre el miedo y la incertidumbre, que el presidente municipal utilice recursos públicos para engrosar los bolsillos de sus allegados no solo es una burla, sino una grave irresponsabilidad.
El llamado es claro: las autoridades estatales y federales deben intervenir y poner fin a estas prácticas corruptas que solo profundizan la crisis social en Calimaya. Mientras tanto, los ciudadanos continúan vigilantes, esperando respuestas y justicia ante un gobierno que parece más preocupado por sus compadres que por sus gobernados.
