Protesta en caseta de Tultitlán

Vecinos bloquean caseta para manifestarse

Habitantes de Tultitlán realizaron una protesta pacífica en la autopista México-Querétaro en rechazo al cambio de nombre de su colonia. Entre las 10 y las 11 de la mañana, los vecinos de las tres secciones de la colonia Fimesa promovieron el paso libre en la caseta de peaje. Con esta acción, buscaban visibilizar su descontento con la decisión de la alcaldía de imponer el nombre de Cuarta Transformación a su comunidad.

El grupo de manifestantes llegó temprano y levantó las plumas de la caseta para llamar la atención de las autoridades estatales. Los vecinos indicaron que han sufrido abusos administrativos, incluyendo intentos de desalojo y uso de fuerza pública, como parte de un conflicto que ya dura seis años. Además, destacaron que la alcaldía ha promovido acciones que consideran arbitrarias, como la demolición de 18 viviendas, afectando a varias familias de la zona.

Exigen intervención de autoridades judiciales

Durante la protesta, los vecinos insistieron en la necesidad de que la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) atienda 98 carpetas de investigación relacionadas con la disputa por la propiedad y denominación de las colonias. Los manifestantes señalaron que estas medidas son fundamentales para garantizar la seguridad jurídica y proteger a las familias afectadas por las decisiones de la alcaldía.

La presión social se ha mantenido constante, ya que los habitantes de San Francisco Chilpan buscan una solución legal y pacífica. Señalaron que la lucha por mantener el nombre original de sus colonias refleja su deseo de preservar la identidad comunitaria y de frenar acciones que consideran injustas.

Diálogo y espera de acuerdos

Tras una hora de protesta, la dirección regional de Cuautitlán Izcalli propuso la instalación de una mesa de diálogo para atender a una comisión de vecinos. Ante esta propuesta, los manifestantes retiraron su bloqueo temporalmente. Sin embargo, hasta las 13:50 horas, cerca de 200 personas permanecían replegadas en la zona, a la espera del regreso de la comisión para continuar con la negociación.

El conflicto evidencia una tensión sostenida entre la autoridad municipal y los vecinos, quienes insisten en que cualquier cambio de nombre o acción administrativa debe realizarse con consenso y respetando los derechos de la comunidad. La situación continúa abierta y dependerá de las decisiones judiciales y del diálogo entre las partes involucradas.