Los aranceles del fentanilo. La estrategia del chantaje
Por: Salomón Rosas Ramírez
Este fin de semana el mundo y México se enfrentan otra vez a la estrategia del chantaje del presidente norteamericano, Donald Trump, anunciando la imposición de aranceles a diestra y siniestra, a tirios y troyanos, con el argumento de SU CRISIS INTERNA DE SALUD en la que resalta, a todas luces, una realidad inocultable que acusa responsabilidades mayúsculas del gobierno de los Estados Unidos de América frente a los miles de muertes ocasionadas por el uso y sobredosis del fentanilo por sus ciudadanos; responsabilidad que pretende trasladar a gobiernos de otros países y en especial a México y a China. Si bien es cierto el tema del combate a las bandas del crimen organizado y el tráfico de drogas es un asunto internacional que se debe enfrentar con inteligencia, tecnología, capacitación, sumatoria de fuerzas y recursos, y que todo se debe hacer de manera coordinada y colaborativa entre las autoridades de los diferentes gobiernos para estar en condiciones de tener éxito en beneficio de la salud de la población mundial (no sólo de la estadounidense) lo que queda al descubierto es que más allá de querer hacer un esfuerzo serio y sostenido para atajar y acabar con el flagelo del narcotráfico y del contrabando de fentanilo a su territorio, se trata de una burda estrategia de chantaje de DT para condicionar los temas comerciales y sacar ventaja económica de la situación. Como bien lo señaló en una entrevista reciente el exdirector de Operaciones Internacionales de la DEA (Drug Enforcement Administration), Mike Vigil, “aunque México, Canadá y esos otros países chasqueen los dedos y acaben con el narcotráfico, mientras tengamos esa demanda en Estados Unidos habrá otro país que la satisfaga”. Ante ello, las preguntas inmediatas que se vienen a la mente son dos: primera, ¿es ética la estrategia del chantaje? Yo pienso que no porque es deshonesta y así será juzgada por la humanidad; segunda, ¿es eficaz la estrategia del chantaje para los objetivos del gobierno de Donald Trump? Tal vez en el plano comercial -y eso está por verse-, pero a la luz de la integralidad de las relaciones todas con el mundo y con México, independientemente de los beneficios o ventajas económicas que llegue a lograr, quedará sancionada y será vista como una estrategia impulsada desde la bajeza abusiva del poder.
Dicho lo anterior, analicemos parte de la información que nos puede ayudar a entender los sustentos de la estrategia del chantaje. Veamos, en el sitio oficial DEA.gov (Drug Enforcement Administration) del Departamento de Justicia del gobierno norteamericano, principal institución de ese gobierno dedicada al combate a las drogas se señala de manera puntual y categórica que “el fentanilo ilícito, (es) fabricado principalmente en laboratorios clandestinos extranjeros e introducido de contrabando a Estados Unidos a través de México, se distribuye por todo el país y se vende en el mercado ilegal de drogas”. Ahí mismo, la máxima agencia gubernamental del país más poderoso del planeta, sostiene que “las organizaciones de narcotráfico suelen distribuir fentanilo por kilogramo. Un kilogramo de fentanilo tiene el potencial de matar a 500.000 personas” y señala que “los opioides sintéticos (como el fentanilo) son la principal causa de muertes por sobredosis en Estados Unidos …. (y que entre enero de 2021 y enero de 2021) las muertes por sobredosis de opioides aumentaron un 38,1 por ciento … (así como que) las muertes por sobredosis de opioides sintéticos (principalmente fentanilo fabricado ilícitamente) aumentaron un 55,6 por ciento y parecen ser el principal impulsor del incremento del total de muertes por sobredosis de drogas”. Según el Centro Nacional de Estadística de Salud y los Centros de Control de Prevención de Enfermedades (NCHS y CDC por sus siglas en inglés) las muertes por sobredosis de drogas aumentaron entre 2019 y 2022, con 107,941 muertes por sobredosis de drogas registradas en 2022. Asimismo, las muertes por sobredosis disminuyeron a 105,007 en 2023; y siguieron bajando hasta 89.740 personas (21.7% menos) para agosto de 2024. Sin embargo, eso no significa que el problema esté por desaparecer. En otros documentos oficiales del gobierno que comanda Donald Trump se afirma que “hoy en día, cárteles mexicanos como el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el Cártel de Sinaloa son responsables de una proporción significativa del fentanilo y otras drogas letales que se trafican a Estados Unidos. Los cárteles mexicanos fabrican fentanilo en laboratorios clandestinos con precursores químicos provenientes principalmente de la República Popular China”, y de acuerdo con una información que brinda la BBC de Londres, vía una entrevista a Alberto Islas, experto en seguridad, los dos grupos han logrado adaptarse a las condiciones del mercado estadounidense de drogas y un kilo de fentanilo se puede producir un millón de dosis, que en el mercado estadounidense se venden en un promedio de US$20 millones. Un dato que es muy relevante tener en cuenta es que sí hay mucho mayor complejidad en nuestra frontera que en la del vecino del norte de los Estados Unidos porque resulta que los agentes de aduanas estadounidenses incautaron 19,5 kilogramos de fentanilo en la frontera con Canadá durante el último año fiscal, en comparación con los 9.570 kilogramos en la zona limítrofe con México.
En conclusión, el gobierno de Donald Trump y su agencia de combate a las drogas que es la DEA y que tiene 91 oficinas en 68 países y que en el propio territorio estadounidense tienen personal que opera en San Diego, Los Ángeles, Phoenix, New Orleans, Chicago, Nueva York, Atlanta, Houston, Louisville, Detroit, Washington, Saint Louise, Omaha y Rocky Mountain cuentan con toda la información y con toda la colaboración tanto de México como de China para enfrentar el tema del fentanilo. Si el gobierno de Estados Unidos realmente quiere erradicar los efectos del fentanilo en su población debe actuar también internamente con las mafias que operan en su territorio. Por tanto, la otra pregunta sería ¿cómo es posible que sepan tanto de las mafias que operan en México y en China y en el mundo y no digan nada de las bandas criminales que operan en su territorio? Bien cabe, para finalizar, recordar lo que declaró Liu Pengyu, portavoz de la Embajada China en Washington, el 22 de abril pasado “El abuso de fentanilo en Estados Unidos es un problema que debe ser abordado y resuelto por el propio país”. La Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, hace bien en no aceptar la estrategia del chantaje so pretexto del fentanilo en las negociaciones comerciales que encabeza Marcelo Ebrard Casaubon como Secretario de Economía. Más allá de la complejidad en la que vivimos en México por los temas de seguridad y crimen organizado, mezclar lo comercial con el fentanilo es simplemente ventajoso, inaceptable y antiético. Parafraseando un dicho popular que hoy aplica a la perfección le diríamos al Mr. Donald Trump “ver la paja en el ojo ajeno es más cómodo que ver la viga en el propio”.
Las opiniones expresadas en este artículo son exclusiva responsabilidad del autor y no reflejan necesariamente la postura editorial de Cadena Política. El contenido ha sido publicado con fines informativos y en ejercicio de la libertad de expresión.
