La librería más antigua del mundo

La librería se ubica en Portugal y tiene alrededor de tres siglos de antigüedad.
La librería Bertrand de Lisboa ha sido reconocida como la más antigua del mundo por el libro de los Guinnes World Records. Se trata del primer lugar en la historia del mundo en donde se comenzó a vender libros.
Esta librería fue fundada en el siglo XVIII, pero si queremos hablar de ella tenemos que irnos mucho tiempo atrás.
Origen de las librerías
Los libros empezaron a existir desde el siglo VI a.C. En esos tiempo eran volúmenes en formato rollo, los cuales eran escritos sobre papiro, un material que en ese entonces era el ideal para crear escritos. Aunque se erigieron en esos tiempos bibliotecas, el acceso a los libros fue permitido hasta siglos más tarde.
La mayor revolución que tuvieron los libros sucedió cuando se inventó la imprenta por Johannes Gutenberg. Por ese entonces los libros llevaban alrededor de mil años de existencia. Afortunadamente Gutenberg inventó una manera que supero la copia a mano de los libros, ya que ahora se podían producir a velocidades impensadas para esos tiempos. Es por eso que los primero libros se empezaron a vender en las imprentas.
En el siglo XV la compra de los libros se hacían en las imprentas, donde únicamente te llevabas el taco de páginas impresas, es decir, hojas sueltas que el comprador tenía que llevar por su parte a un taller para que se lo encuadernaran.
La librería más antigua

A partir del siglo XVIII las librerías se convirtieron en establecimientos habituales en las ciudades, locales donde podías visitar si querías adquirir un libro. Es aquí donde entra la tienda de Lisboa. Debido al descubrimiento de América, España y Portugal eran las dos naciones más prosperas del mundo, y su ubicación la convertía en el mayor centro comercial del mundo.
Bertrand es la mayor cadena de librerías en Portugal, pero su origen data desde 1732, cuando el francés Pedro Fauré comenzó a vender libros en Rua Direita do Loreto. Su hija y heredera del negocia decidió casarse con Pierre Bertrand, de donde tomaría el nombre para la librería. En 1755 un terremoto causó daños en la tienda, por lo que se tuvieron que mover de la zona. No fue si no hasta 1773 que se ubicó en un local situado en el número 73 de la Rua Garret.
