Geopolítica gaseosa
La Expropiación Petrolera de México nacionalizó toda la industria petrolera del país. La explotación y consumo del petróleo durante el gobierno de Porfirio Díaz se encontraba en manos de industrias extranjeras, principalmente estadounidenses. Los intereses de las compañías petroleras pasaban por encima del bien nacional y las condiciones laborales de los trabajadores petroleros eran deplorables. El 18 de marzo de 1938 el presidente Lázaro Cárdenas pronunció un mensaje para todo el pueblo a través de la radio donde anunciaba la expropiación de todos los bienes materiales de las 16 compañías petroleras que se negaban a acatar las leyes.
La historia del petróleo en México ha estado unida a una constante pugna entre el Estado y las empresas extranjeras por el control de los hidrocarburos. Actualmente, la empresa Gas Bienestar, filial de Pemex Gas y Petroquímica Básica, tiene como objeto la distribución del energético, así como su importación, la construcción de plantas de almacenamiento. Petróleos Mexicanos publicó en su página de internet una convocatoria dirigida a quienes deseen participar en Gas Bienestar como chofer repartidor o ayudante de repartidor de gas LP en cilindros.
La distribución de Gas Bienestar iniciaría en las alcaldías de Iztapalapa y Azcapotzalco, indicó Ricardo Sheffield, titular de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco). “En estas alcaldías se presentan más los abusos en la venta de gas LP en cilindros, por eso el presidente López Obrador anunció el esfuerzo del Gobierno Federal de vender directamente al consumidor. El dirigente estatal de Coparmex Gustavo Díaz Tronco, señaló que la creación de la empresa Gas del Bienestar será una competencia desleal que podría provocar el cierre de las actuales proveedoras, opina que el gobierno federal debería de aplicar estos subsidios millonarios en otros segmentos como la salud y la educación.
Gaseros del centro del país convocaron a un paro nacional, molestos por las medidas de la Comisión Reguladora de Energía para poner tope a los precios del gas en el país. Alrededor de 70% del gas LP que México consume es importado por particulares que utilizan su propia infraestructura para almacenarlo y distribuirlo, PEMEX importa otro 16% y produce el 14% restante. Los gaseros precisaron que el paro será indefinido en caso de que el gobierno federal no atienda sus demandas: “Tómenos en cuenta, nosotros les podemos ayudar más que perjudicarlos. Estamos a favor de que el pueblo reciba lo que realmente merece”. El presidente López Obrador acuso que las empresas de gas que distribuyen el combustible se quedan con márgenes de utilidad muy altos; además, tienen el control en los territorios a través de una especie de subcontratación e incluso no dejan que haya competencia.
La cuestión en este asunto es entender la importancia de tener una soberanía energética. Esta temática no es de actualidad tan solo en México, es una cuestión geopolítica a nivel mundial como lo es en el caso de Europa. Por ejemplo, la dependencia de la Unión europea del gas ruso; si los países como Rumanía, Bulgaria, Grecia, Chipre y Croacia desarrollaran sus propios proyectos de gas convencional submarino y gas de esquistos terrestre, podrían aumentar su producción y crear muchos más puestos de trabajo sostenibles, ofrecer exportaciones de gas a través de gasoductos mucho más cortos y baratos que los de Rusia a los otros países europeos. La soberanía es crucial para que una nación pueda desarrollarse y progresar al brindar a su población una vida digna a través de los propios recursos naturales del territorio. El proyecto del presidente López Obrador es muy ambicioso; sin embargo, es significativo el hecho de querer regular un aspecto de la política energética del país, desde siempre relegado.
Araceli Fuerte Carbajal
