El Súper Niño, una Nueva Era Climática
Por: Antero Carmona
En las últimas semanas hemos escuchado hablar del fenómeno climático conocido como “El Niño”, el cual, podría manifestarse este verano con una intensidad pocas veces vista. Según diversos expertos, los parámetros climáticos indican la presencia de un Super Niño, asociado a fenómenos climáticos extremos, como lluvias torrenciales o sequías prolongadas, además de inducir temperaturas récord por encima de los parámetros históricos.
Aunque todavía existe incertidumbre sobre su intensidad, los escenarios climáticos actuales contemplan incluso, la posibilidad de que el fenómeno evolucione hacia un episodio fuerte a finales de año, con anomalías térmicas en el Pacífico ecuatorial superiores a los 2°C o más, por encima de la media.
Pero, ¿Qué es El Niño?, es un evento climático natural caracterizado por el calentamiento anómalo de las aguas superficiales en el Pacífico tropical central y oriental. Ocurre cada 2 a 7 años, altera la atmósfera y provoca cambios climáticos globales, como sequías intensas o inundaciones, durando generalmente de 9 a 12 meses.
Según los reportes más recientes de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), “El Niño” podría presentarse con fuerza en el verano boreal de 2026 y permanecer por el resto del año. Alcanzando una intensidad extrema entre septiembre y octubre, lo que podría derivar en lluvias intensas, tormentas frecuentes y riesgo elevado de inundaciones.
El Súper Niño se caracterizará por un calentamiento anómalo del Pacífico ecuatorial, capaz de alterar los patrones climáticos a escala global, que se pueden extender hasta el 2027, lo que suma incertidumbre a la seguridad alimentaria, la gestión hídrica y la planificación urbana.
Ahora bien, “El Niño” no se comporta de la misma manera en el continente, por ejemplo, en Centroamérica y el Caribe, suele manifestarse mediante la reducción significativa en los acumulados de agua. Esto no implica una ausencia total de lluvias, sino un patrón irregular, en el que las precipitaciones son insuficientes para sostener los ciclos agrícolas.
Una de estas zonas es el Corredor Seco Centroamericano, donde el déficit hídrico prolongado amenaza directamente la seguridad alimentaria y los medios de vida de miles de familias. La escasez de agua no solo afecta los cultivos, sino que también incrementa los riesgos de salud pública, relacionados con el acceso a agua suficiente, salubre, aceptable y asequible.
Pero ¿Cómo preparase para el Super Niño?, es fundamental asegurar la vivienda, limpiar desagües, almacenar agua y alimentos, y mantener suministros de emergencia. La preparación debe enfocarse en la mitigación de riesgos ante eventos climáticos extremos.
