Alerta sanitaria en alta mar: brotede hantavirus en crucero que cruzaba el Atlántico

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El crucero MV Hondius se encuentra anclado frente a Cabo Verde tras reportar el fallecimiento de tres pasajeros. En consecuencia, las autoridades sanitarias internacionales mantienen bajo vigilancia a la tripulación mientras se confirma la magnitud del contagio por este virus transmitido por roedores.

Un viaje transatlántico se ha transformado en una emergencia médica internacional. Efectivamente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que tres personas han muerto a bordo del buque MV Hondius, sospechosas de haber contraído hantavirus. El barco, que zarpó de Ushuaia, Argentina, hace aproximadamente tres semanas, se encuentra actualmente anclado frente al puerto de Praia, en Cabo Verde, sin autorización para atracar. Debido a esto, el operador Oceanwide Expeditions busca opciones para el desembarco y la atención médica urgente de los afectados.

Víctimas y casos confirmados

En primer lugar, la cronología de las víctimas evidencia la agresividad del brote. De hecho, las víctimas mortales incluyen a una pareja de ciudadanos neerlandeses y a un pasajero alemán.

  • Primera víctima: Un hombre neerlandés de 70 años que falleció el 11 de abril tras presentar fiebre, dolor abdominal y diarrea.

  • Segunda víctima: Su esposa, de 69 años, quien enfermó y murió tras desmayarse en el aeropuerto de Johannesburgo, Sudáfrica.

  • Tercera víctima: Un ciudadano alemán que murió a bordo el pasado 2 de mayo.

Además, se reporta un ciudadano británico en cuidados intensivos en Johannesburgo, quien es el único caso confirmado oficialmente con hantavirus mediante pruebas de laboratorio. Asimismo, dos miembros de la tripulación permanecen sintomáticos a bordo del buque y requieren atención médica inmediata.

Ruta y situación actual del buque

Por otro lado, el itinerario del MV Hondius contemplaba paradas en destinos remotos como la Antártida, las islas Malvinas, las islas Georgias del Sur, Santa Elena y Ascensión antes de dirigirse a las Islas Canarias. Específicamente, el barco transporta a 149 personas: 88 pasajeros (incluyendo 17 estadounidenses) y 61 miembros de la tripulación.

Igualmente, ante la negativa de desembarco en Cabo Verde, la empresa operadora considera navegar hacia Las Palmas o Tenerife, en España. Por lo tanto, el objetivo es establecer una “puerta de desembarco” donde se puedan realizar gestiones médicas adicionales y controles estrictos.

¿Qué es el hantavirus y cómo se transmite?

Ciertamente, el hantavirus es una enfermedad poco común que suele contraerse al inhalar partículas de orina o excrementos secos de roedores infectados. A pesar de que es inusual que se propague entre humanos, el virus de los Andes (común en Sudamérica) es la única variante conocida con esta capacidad.

Los síntomas iniciales incluyen:

  • Fiebre y escalofríos.

  • Dolores corporales y de cabeza.

  • En etapas avanzadas, dificultad respiratoria e insuficiencia pulmonar.

No obstante, Hans Kluge, director regional de la OMS para Europa, aseguró que el riesgo para el público en general sigue siendo bajo. “No es necesario que cunda el pánico ni que se impongan restricciones a los viajes”, declaró tras el análisis preliminar de la situación.

Riesgos sanitarios en cruceros

Adicionalmente, aunque el hantavirus es raro en entornos marítimos, los cruceros son propicios para otros brotes debido a los espacios reducidos. De este modo, se recuerda que enfermedades gastrointestinales como el norovirus —que afectó a más de 230 personas en marzo de 2025— o infecciones respiratorias como la Covid-19 y la gripe son más frecuentes en estas embarcaciones.

Para concluir, el brote en el MV Hondius pone de relieve la vulnerabilidad de los viajes de larga distancia ante enfermedades zoonóticas. Pese a que las autoridades mantienen el riesgo en niveles bajos para la población general, la prioridad actual es la atención de los tripulantes enfermos y la repatriación segura de los pasajeros. En definitiva, el hantavirus sigue siendo una amenaza latente que requiere monitoreo constante en regiones donde el contacto con roedores es posible.