EL PT, EN PROCESO DE REDEFINIR SU LUGAR EN EL EQUILIBRIO DE PODER.

Marco A. Rodríguez Blasquez.

Por: Marco A. Rodríguez Blasquez

En distintas colaboraciones he abordado el tema de la Reforma Electoral por sus implicaciones en el sistema de partidos políticos, cuya actuación fortalece el equilibrio de fuerzas , la representación y el equilibrio democrático, que está en riesgo al pretender Morena erigirse como la fuerza dominante del tablero político nacional.

En su versión original, la reforma  fue desechada no solo por los partidos opositores, sino también por los aliados al gobierno y a Morena, el partido Verde y el Partido del Trabajo, lo que obligó al oficialismo a replantear su estrategia con el plan B, que entrará a revisión en el Congreso en los próximos días, con lo que se pretende en esta nueva vía, sacar adelante y sin consensos  los cambios que permitan a Morena  constituirse en partido hegemónico.

El rol que jugarán los partidos aliancistas adquiere un papel fundamental en  la votación que se dará sobre el Plan B, siendo factible prever   que el partido Verde, por sus antecedentes,  capacidad de adaptación y  el pragmatismo de sus lideres en situaciones coyunturales como la actual, vendan su voto  a cambio de  obtener prebendas, más no será así en el Partido del Trabajo, cuya trayectoria ha estado vinculada a  la defensa de las causa sociales, lo que le ha permitido construir una base política propia, que hoy encuentra eco especialmente en el electorado joven.

A diferencia de otros partidos el del Trabajo, ha decidido marcar su posición frente al plan B, no como un mero trámite político, sino a la defensa de principios que podrían ser vulnerados al concentrar el poder y reducir los contrapesos. En este proceso, los partidos que logren combinar identidad, disciplina y estrategia, serán los que podrán capitalizar este momento, en donde está en juego la definición del tipo de sistema político que desean preservar o transformar.

En el contexto de esta reforma, se ha evidenciado la debilidad de la Presidenta Sheinbaum quien no ha logrado inventar su propio poder y  esta sometida a otros poderes ; el de López Obrador, los radicales de Morena que mandan en su propia casa, empezando con su coordinador de asesores Jesús Ramírez Cuevas y simultáneamente, el poder externo que representa Donald Trump.

El PT necesita inventar su propio poder y no someterse a Sheinbaum en esta circunstancia ya que de hacerlo se debilitaría, a cambio de fortalecer a su costa  a la Presidenta. De no ceder, la posibilidad de arremeter contra el PT, estará latente al ligar figuras regionales de ese partido con actos de corrupción.

En lo personal, en este juego de fuerzas no descarto ese escenario, pero que se cristalice lo veo poco factible, siendo la mejor alternativa para el  PT, mantener el proceso de invención de su poder para que este sea real, y mantener públicamente su “alianza”, pero con autonomía y sin sumisión, en caso contrario si el PT se muestra débil y cede, Sheinbaum podría autoengañarse y ceder ante sus radicales “internos”, atacando al PT.  Someterse a un poder formal  débil, es aceptar que este transfiera su debilidad para fortalecerse así mismo a costa del otro.

Así, mientras Morena se fragmenta y se repliega ante sus conflictos internos,  el Partido del Trabajo esta tratando de posicionarse como un partido con identidad propia, reafirmando su autonomía, lo que le permitiría fortalecer su  identidad política frente al electorado, y convertirse en  un atractivo electoral a fin de consolidar su presencia, impulsando estructuras territoriales.

El caso del Estado de México, ilustra este viraje: Tras más de dos décadas de un liderazgo cerrado se limitó el crecimiento de este partido, al  contar con solo el 3% de afiliados del padrón electoral de la entidad. El punto de quiebre llegó con la reconfiguración de un liderazgo a través  del nombramiento de un Comisionado Nacional, cuya apuesta ha sido profesionalizar la operación territorial mediante la capacitación de nuevos cuadros, lo que le ha permitido en apenas  unos cuantos meses incrementar su padrón en más del 6%.

Ante esta coyuntura de reposicionamiento, los resultados son de fondo, al construir una  base social más amplia, con lo que el PT, no solo ha  logrado mayor afiliación, sino gana mayor margen en la negociación, y le permite transitar hacia una posición de mayor autonomía en lo ideológico y en lo político.


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