Mientras millones de personas celebraban la Fiesta de la Primavera 2026 en la Tierra, la tripulación de la misión Shenzhou 21 conmemoró el Año Nuevo chino con una cosecha muy especial: tomates cultivados en órbita dentro de la estación espacial Tiangong.
La misión, iniciada el 31 de octubre de 2025, ha superado ya los 100 días en el espacio, periodo durante el cual los astronautas han desarrollado experimentos científicos, labores de mantenimiento y estudios médicos, de acuerdo con la Agencia de Vuelos Espaciales Tripulados de China.
Un huerto orbital en microgravedad
El llamado “huerto espacial” funciona mediante un sistema aeropónico diseñado por el Centro de Investigación y Entrenamiento de Astronautas de China. La tecnología atomiza el agua en una fina niebla que permite optimizar su uso en condiciones de microgravedad, favoreciendo el crecimiento de las plantas sin necesidad de suelo.
En un video difundido por China Media Group, el astronauta Zhang Hongzhang mostró el módulo de cultivo, donde las enredaderas crecen orientadas hacia la luz gracias a un sistema LED de espectro controlado, diseñado para maximizar la eficiencia energética y estimular la fotosíntesis.
La unidad de cultivo fue enviada en julio de 2025 a bordo de la nave de carga Tianzhou-9, con el objetivo de validar tecnologías clave para la producción sostenible de alimentos en entornos orbitales.
Más allá de la alimentación
Además de su valor científico, el pequeño jardín tiene un impacto psicológico positivo en la tripulación. El verde intenso de las plantas y el aroma de los frutos maduros ofrecen una conexión sensorial con la Tierra, algo especialmente valioso tras más de tres meses en el espacio.
El astronauta Wu Fei explicó que los datos recopilados sobre el crecimiento vegetal servirán como referencia para futuras misiones de larga duración, donde los sistemas biorregenerativos serán fundamentales para producir alimentos frescos y regenerar el aire.
Por su parte, el comandante Zhang Lu destacó que la presencia de vegetación en órbita fortalece la moral del equipo y simboliza el avance de la exploración espacial china.
Las investigaciones no se limitarán a los tomates. Los próximos ensayos contemplan el cultivo de trigo, zanahorias y plantas medicinales, ampliando progresivamente la diversidad agrícola en el espacio y sentando las bases para la autosuficiencia en futuras misiones más allá de la órbita terrestre.