Investigadoras impulsan la innovación y enfrentan retos estructurales en la actual era de las mujeres en la ciencia mexicana
Tres destacadas científicas comparten sus logros y preocupaciones ante el panorama presupuestal y la representación femenina en 2026
La participación de las mujeres en la ciencia mexicana alcanzó un hito significativo este año al representar el 41.1% del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII). A pesar de este avance estadístico, las profesionales del sector señalan que persisten barreras estructurales y una brecha de género que dificulta el acceso a puestos de alta dirección. En el marco del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, académicas de diversas disciplinas analizan cómo su labor transforma el conocimiento en el país, destacando que la curiosidad y la pasión por el laboratorio vencen diariamente los prejuicios sociales.
Trayectorias de éxito y mentoría femenina
En primer lugar, perfiles como el de la Dra. Maura Elizabeth Ramírez Quesada, especialista en Astrofísica, demuestran que la formación de alto nivel requiere superar obstáculos económicos y lingüísticos. La investigadora, quien actualmente desarrolla estudios sobre ondas gravitacionales en Alemania, enfatiza que el apoyo de mentoras fue crucial durante su etapa de licenciatura y doctorado. Por consiguiente, la presencia de mujeres en áreas tradicionalmente masculinas, como la Física de partículas, funciona como un faro de inspiración para las nuevas generaciones de estudiantes que buscan profesionalizarse en las ciencias duras.
De igual manera, la Dra. Thelma Arenas Rodríguez, bióloga de la UNAM, resalta que la investigación científica no sigue un camino lineal y exige una alta capacidad para gestionar la frustración. Su trabajo actual en el desarrollo de vacunas de nueva generación mediante la modificación de sustancias bacterianas representa un avance clave para la salud pública. Asimismo, la Dra. Rocío del Carmen Solís Guillén, experta en neurofarmacología, coincide en que el rigor del laboratorio forja un carácter resiliente, permitiendo que las científicas lideren proyectos que incluso buscan revertir el deterioro de la memoria sin el uso exclusivo de fármacos tradicionales.
Retos presupuestales y el impacto del liderazgo político
Por otro lado, existe una preocupación compartida respecto al estancamiento de la inversión pública en el sector. Durante el periodo 2019-2026, el presupuesto destinado a la Ciencia, Tecnología e Innovación ha mostrado una tendencia a la baja, situándose en niveles críticos respecto al Producto Interno Bruto (PIB). Efectivamente, la escasez de recursos financieros y la reducción de becas para estudiantes de posgrado generan un escenario complejo para la mujeres en la ciencia mexicana, quienes a menudo deben balancear sus carreras con responsabilidades de cuidado debido a la falta de políticas de conciliación efectivas.
No obstante, la llegada de una científica a la presidencia de la República genera expectativas positivas sobre un posible cambio de rumbo en el apoyo institucional. Las investigadoras señalan que ver a una homóloga en el máximo cargo del Ejecutivo normaliza la presencia femenina en la toma de decisiones estratégicas. Finalmente, las académicas subrayan que la educación científica desde la infancia es la única vía para cerrar las brechas de desigualdad. En conclusión, el talento femenino en México continúa produciendo resultados de clase mundial, demostrando que la ciencia es un derecho y una herramienta indispensable para el desarrollo soberano de la nación.
