El crecimiento económico de México enfrenta un ciclo de vulnerabilidad

El crecimiento económico de México

La firma Finamex, Casa de Bolsa, proyectó un panorama complejo para el país, al anticipar que el crecimiento económico de México será lento y estará sujeto a diversos riesgos estructurales durante 2026 y 2027. Víctor Gómez Ayala, economista jefe de la institución, señaló que la nación arrastra una desaceleración persistente desde el año 2016. Esta tendencia negativa se debe principalmente a los recortes consistentes en el gasto público destinado a la logística de transporte, lo que ha debilitado la competitividad del mercado interno frente a los desafíos globales.

Factores internos y reformas estructurales

De acuerdo con el análisis de Finamex, la situación económica actual se agudizó tras la implementación de diversas reformas legales durante el año 2024. Las modificaciones al Poder Judicial, los cambios en la Ley de Amparo y la extinción de órganos reguladores autónomos han generado un entorno de incertidumbre para el capital privado. Por consiguiente, la falta de un andamiaje institucional que garantice la competencia de precios y la seguridad jurídica impide que la inversión alcance los niveles necesarios para impulsar el Producto Interno Bruto (PIB) de manera robusta.

Asimismo, los especialistas consideran que el Plan de Inversión en Infraestructura, aunque es una señal positiva, resulta insuficiente si no se acompaña de certidumbre para las empresas. Las proyecciones de Finamex sitúan el avance del PIB en apenas un 1.1% para este año, con una ligera mejora hacia el 1.8% en 2027. Estas cifras contrastan con las expectativas más optimistas del gobierno, subrayando una brecha de producto que preocupa cada vez más a los analistas financieros y a las autoridades monetarias del país.

Perspectivas monetarias y el papel del Banco de México

Ante la debilidad de la actividad, se espera que el Banco de México (Banxico) mantenga una postura que no frene la posición cíclica de la economía. Los expertos anticipan que el banco central continuará con el ciclo de recortes en la tasa de interés para adentrarse en una zona neutral. Específicamente, se pronostica que la tasa de referencia podría situarse en un nivel de 6.50% al finalizar el año, dependiendo de variables externas críticas como la inflación y la volatilidad del tipo de cambio.

En conclusión, el crecimiento económico de México está condicionado por la negociación del T-MEC y el relevo en la presidencia de la Reserva Federal de Estados Unidos. Estos factores externos, sumados a la fragilidad interna, mantienen a la economía mexicana en una trayectoria de recuperación vulnerable. La generación de un ambiente de confianza institucional será el factor determinante para decidir si el país logra romper el ciclo de estancamiento o si continúa enfrentando una expansión limitada en los próximos años.