¿Qué tan peligroso es el sol en Australia para la salud?
Una imagen que expone el riesgo solar
El sol extremo en Australia volvió al centro de la conversación pública tras una imagen difundida por la tenista mexicana Renata Zarazúa. La deportista mostró en redes sociales las quemaduras que sufrió en la espalda luego de disputar un partido de casi tres horas bajo una radiación intensa durante el Torneo de Hobart, en el sur del país. La fotografía, tomada frente a un espejo, evidenció el impacto directo del sol incluso en condiciones climáticas moderadas.
Zarazúa, de 28 años, jugó un encuentro de tres sets al mediodía, el horario de mayor radiación ultravioleta. Posteriormente, compartió el mensaje “el sol australiano no es broma”, lo que generó múltiples reacciones y comentarios de apoyo. Horas después, publicó otra imagen donde mostró una mejoría visible y agradeció las recomendaciones recibidas para aliviar su piel.
Aunque Hobart registró temperaturas cercanas a los 22 grados centígrados, el índice UV se mantuvo entre muy alto y extremo, una combinación que incrementa el riesgo de daño cutáneo. Tras su derrota ante la estadounidense Iva Jovic en los octavos de final, la participación deportiva de Zarazúa concluyó, pero el debate sobre la exposición solar apenas comenzaba.

Australia y las alertas por cáncer de piel
Australia encabeza las estadísticas mundiales de incidencia de cáncer de piel, una situación que las autoridades sanitarias consideran un problema estructural de salud pública. La radiación solar intensa, la ubicación geográfica y los hábitos culturales vinculados a la vida al aire libre influyen de manera directa en este fenómeno.
Por esta razón, las autoridades emiten de forma constante recomendaciones para limitar la exposición al sol, especialmente durante las horas centrales del día. El uso de protector solar forma parte de estas medidas, aunque especialistas advierten que no representa una protección absoluta.
En 2025, una investigación independiente de Choice Australia puso en duda la eficacia de varios protectores solares disponibles en el mercado. El estudio analizó 20 productos y detectó que 16 no cumplían con el factor de protección solar indicado en su etiquetado. Algunos casos mostraron diferencias significativas entre el nivel prometido y el real, lo que derivó en un escándalo nacional.
Las marcas involucradas rechazaron los resultados y defendieron sus propios procesos de evaluación. Sin embargo, la Autoridad de Productos Terapéuticos anunció revisiones regulatorias y varias empresas retiraron productos de forma preventiva. En medio de la controversia, especialistas subrayaron que el problema no radica solo en el producto, sino también en la cantidad aplicada y la frecuencia de uso.
Expertos en dermatología y química cosmética recomiendan aplicar protector solar en dosis suficientes, renovarlo cada dos horas y combinarlo con otras medidas, como ropa adecuada y búsqueda de sombra. El caso de Zarazúa, más allá del ámbito deportivo, expuso de forma gráfica un riesgo cotidiano para residentes y visitantes del país.
