Cooperación Bilateral en seguridad. Un mismo Destino

Salomon-Rosas-Ramirez

Salomón Rosas 

Coincidamos en que estamos en una etapa crucial en nuestra relación bilateral entre México y Estados Unidos de América, y que esta época marcará el destino de Norteamérica por los próximos 50 años, cuando menos; coincidamos también en que la relación que tenemos con la principal potencia económica y militar del planeta históricamente ha sido asimétrica, y que lo sigue siendo; propongo que también tomemos como punto de comunión que hoy nos enfrentamos a un inquilino de la Casa Blanca cuyas características son la prepotencia, la arrogancia y la creencia de que solo “su” verdad vale y cuenta para establecer algún “diálogo” o negociación con cualquier interlocutor o gobierno, ya sea local o extranjero. Sugiero que nos enfoquemos y que todos tengamos claridad que estamos en medio de un reacomodo mundial acelerado en el que todas las reglas del juego han cambiado y que, por lo tanto, es muy relevante darle certidumbre legal y dejar documentadas las bases de la relación entre México y Estados Unidos para que la estridencia declarativa extenuante no nos distraiga de los objetivos centrales que como nación independiente siempre hemos defendido y que debemos de privilegiar en cada paso con los representantes del gobierno de nuestro vecino del norte.

De repente pareciera que hablar de Soberanía, de Independencia, de Corresponsabilidad y Reciprocidad entre gobiernos tan dispares en poder es una cosa menor y no lo es. Incluso, en momentos en los que las tensiones se agravan y los intereses se están reajustando es cuando más hay que insistir en salvaguardar los principios fundamentales que nos cohesionan como nación. Bueno, la pregunta es cómo contener las ambiciones, caprichos, obsesiones, imposiciones y pretensiones de un vecino acostumbrado a apabullar (con o sin razones de por medio). La respuesta es documentando y comprometiendo legal y públicamente su actuar conservando lo esencial para los intereses nacionales para tomarlos como punto de partida para construir las rutas de entendimiento/acomodo en las circunstancias existentes.

Es por ello por lo que resulta oportuno recuperar el documento del “US Department of State” del gobierno de Donald Trump denominado “Joint Statement on Security Cooperation between the United States and Mexico”mismo que liberó su oficina de prensa (Office of theSpokesperson) en septiembre 3 del presente años (hace poco más de tres meses) y cuyo texto fue publicado por los Gobiernos de los Estados Unidos de América y los Estados Unidos Mexicanos con motivo de la visita oficial del secretario Rubio.

El texto dice que: “Los Gobiernos de México y Estados Unidos reafirmamos nuestra cooperación en materia de seguridad, basada en los principios de reciprocidad, respeto a la soberanía y la integridad territorial, responsabilidad compartida y diferenciada, así como confianza mutua. El objetivo es trabajar juntos para desmantelar la delincuencia organizada transnacional mediante una mayor cooperación entre nuestras respectivas instituciones de seguridad nacional y fuerzas del orden, y autoridades judiciales. Además, estamos trabajando para hacer frente al movimiento ilegal de personas a través de la frontera. Esta cooperación, mediante acciones específicas e inmediatas, reforzará la seguridad a lo largo de nuestra frontera común, detendrá el tráfico de fentanilo y otras drogas ilícitas, y pondrá fin al tráfico de armas. Ambos gobiernos han creado un grupo de alto nivel encargado de reunirse periódicamente y hacer un seguimiento de los compromisos mutuos y las medidas adoptadas en sus respectivos países, entre ellas las destinadas a combatir los carteles, reforzar la seguridad fronteriza y eliminar los túneles clandestinos, hacer frente a la circulación de finanzas ilícitas, mejorar la colaboración para prevenir el robo de combustible y aumentar las inspecciones, las investigaciones y los enjuiciamientos para detener la circulación de drogas y armas. Nuestra estrecha coordinación nos ha permitido asegurar la frontera, reducir el tráfico de fentanilo y avanzar en el intercambio de información, todo ello dentro de nuestros respectivos marcos legales.

Ambos gobiernos tienen además la intención de fortalecer la colaboración en materia de salud pública y coordinar campañas para prevenir el abuso de sustancias ilícitas y opioides. Ambos gobiernos reafirman su determinación de cooperar, proteger a nuestros ciudadanos y hacer que nuestras comunidades sean más seguras”. Y ahí termina el texto.

En materia de seguridad y de combate a los cárteles del narcotráfico, en las últimas semanas hemos visto una serie de acciones relevantes y contundentes ordenadas por el Presidente de Estados Unidos de América, Donald Trump, e implementadas por su Secretario de Estado, Marco Rubio. La determinación de usar todos los recursos de carácter político, militar y cibernéticos de los que disponen es manifiesta. México puede verse altamente beneficiado de esa determinación política siempre y cuando salvaguardemos Soberanía e Independencia y todo se haga en un contexto de cooperación bilateral permanentemente en la que todas y cada una de las acciones sean acordadas. Parafraseando al famosísimo actor James Dean propongo que también coincidamos que “no podemos cambiar la dirección del viento, pero podemos ajustar nuestras velas para llegar a nuestro destino.”


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