La Ley Silla es obligatoria en todo el país a partir de este domingo
Obligación nacional para centros de trabajo
La Ley Silla obligatoria comenzó a aplicarse en todo el país a partir de este domingo, tras concluir el periodo de gracia otorgado a las empresas para adecuar sus centros de trabajo. La reforma establece que los empleadores deben garantizar asientos con respaldo suficientes para que las personas trabajadoras puedan sentarse de manera periódica durante su jornada laboral. Autoridades y legisladores señalaron que ya no existen prórrogas ni excepciones para cumplir con la normativa.
La coordinadora de Movimiento Ciudadano en la Cámara de Diputados, Ivonne Ortega Pacheco, recordó que la ley entró en vigor en junio de este año y concedió 180 días para que las empresas realizaran los ajustes necesarios. De acuerdo con la legisladora, ese plazo concluyó este domingo, por lo que las inspecciones y sanciones pueden aplicarse de forma inmediata. Además, afirmó que la reforma representa un avance relevante en la protección de los derechos laborales en México.
La disposición resulta especialmente significativa para sectores como el comercio, la seguridad privada, el sector restaurantero y los servicios de atención al cliente. En estas actividades, millones de personas permanecen de pie durante la mayor parte del día. Según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), al menos tres millones de trabajadores se encuentran en ocupaciones que exigen esta condición, lo que coloca a la reforma como una medida con impacto directo en la vida laboral cotidiana.
Sanciones y alcance de la reforma laboral
La ley contempla sanciones económicas para los centros de trabajo que incumplan con la obligación. Las multas oscilan entre 250 y 2,500 veces la Unidad de Medida y Actualización (UMA). En casos de reincidencia, las autoridades laborales pueden imponer suspensiones temporales de actividades, lo que incrementa la presión para que las empresas adopten la medida de manera efectiva.
La normativa establece que los patrones deben proporcionar el número suficiente de asientos o sillas con respaldo para todas las personas trabajadoras. Estos asientos pueden utilizarse tanto para la ejecución de las funciones laborales como para los descansos periódicos a lo largo de la jornada. En el caso de los periodos de reposo, los empleadores deben designar áreas específicas dentro del mismo centro de trabajo para colocar las sillas.
Además, la reforma prohíbe que las empresas obliguen a su personal a permanecer de pie durante toda la jornada laboral. El objetivo central consiste en prevenir afectaciones a la salud asociadas con largas horas sin descanso. Entre los padecimientos que buscan evitarse se encuentran problemas circulatorios, várices, lesiones en rodillas, fascitis plantar y otras afecciones musculoesqueléticas.
Otro de los puntos relevantes de la ley implica la actualización de los reglamentos internos de trabajo. Las empresas deben incluir de manera explícita los periodos de reposo obligatorios y las normas que regulen el derecho a utilizar los asientos durante la jornada. Con ello, la autoridad busca que el cumplimiento no dependa de decisiones discrecionales y que las personas trabajadoras cuenten con respaldo normativo dentro de sus centros laborales.
Con la entrada en vigor plena de la Ley Silla obligatoria, el país avanza hacia un esquema de mayor protección a la salud laboral. La medida coloca la prevención como eje central y obliga a empleadores de distintos sectores a replantear la organización del trabajo diario, bajo la supervisión de las autoridades competentes.
