¿Cómo se desarrolló la aprobación en comisiones?
La discusión sobre la Ley General de Aguas tomó un giro inesperado en la Cámara de Diputados. Aunque el debate debía continuar hasta el jueves, la mayoría de Morena, sus aliados y Movimiento Ciudadano decidió, de último momento, modificar el orden del día para acelerar el análisis del proyecto en el Pleno.
En menos de dos horas, la Comisión de Recursos Hidráulicos, Agua Potable y Saneamiento avaló la iniciativa presidencial que expide la nueva ley y reforma la Ley de Aguas Nacionales. La votación cerró con 28 votos a favor, 10 en contra y 2 abstenciones, mientras afuera agricultores mantenían bloqueados los accesos a San Lázaro con tractores desde temprano.
El dictamen busca ordenar concesiones, regular el uso del agua en procesos productivos y asegurar su disponibilidad para toda la población. Sin embargo, la oposición reclamó improvisación y falta de apertura. El panista Paulo Gonzalo Martínez afirmó que el proyecto “nació mal, creció peor y llegó planchado”, y exigió retirarlo del debate.
A su vez, el priista Humberto Ambriz alertó que la norma golpeará al campo mexicano, pues —según expresó— muchas comunidades sobreviven gracias a acuerdos solidarios sobre el uso de pozos. En otro frente, el petista Jesús Fernando García también cuestionó la rapidez de la discusión, al señalar que las modificaciones realizadas demostraron que la iniciativa original requería más trabajo y más tiempo.
¿Por qué surgió el reclamo de fast track?
El líder de Morena en San Lázaro, Ricardo Monreal, confirmó que la Junta de Coordinación Política solicitó un reordenamiento del programa de la sesión para dar prioridad al dictamen. Esta maniobra desató inconformidad dentro y fuera del Pleno.
La presidenta de la Cámara, Kenia López Rabadán, señaló que no compartía la decisión porque la legislación impactará directamente a cerca de 600 mil personas con concesiones vigentes. Sostuvo que acelerar el trámite dificultó escuchar todas las voces que aún buscan participar.
En la misma línea, el PAN denunció un intento del oficialismo por aprobar la ley sin un análisis profundo ni una consulta adecuada con sectores dependientes del agua. Su coordinador, Elías Lixa, acusó que Morena y sus aliados rompieron el proceso legislativo natural para aprobar la reforma “por la puerta de atrás”, ignorando reclamos de campesinos, ganaderos, productores y comunidades rurales.
Según la bancada panista, las mesas de trabajo no incorporaron opiniones técnicas ni sociales relevantes. Además, aseguraron que la propuesta no garantiza el derecho humano al agua, sino que centraliza el control del recurso.
¿Qué se espera en el Pleno de San Lázaro?
El dictamen llegará al Pleno en medio de protestas, acusaciones de opacidad y un ambiente político polarizado. Mientras el bloque oficialista busca concretar la aprobación de la Ley de Aguas, la oposición promete debatir cada punto para evitar una aprobación expedita.
El resultado dependerá de las negociaciones de las próximas horas, en un contexto donde el acceso y manejo del agua se mantiene como uno de los temas más sensibles para sectores productivos y comunidades del país.