Programas sociales reducen pobreza en México
INEGI presenta resultados de la medición 2024
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) presentó la medición de la pobreza multidimensional 2024, basada en la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH). El informe revela que los programas sociales en México han jugado un papel clave en la disminución de carencias y en la reducción de la pobreza en los últimos ocho años.
En 2024, el 29.6 % de la población, equivalente a 38.5 millones de personas, se encontraba en situación de pobreza multidimensional. Esta cifra contrasta con el 43.2 % registrado en 2016, lo que significa que 13.7 millones de personas dejaron esta condición.
La pobreza extrema también disminuyó: pasó de 7.2 % en 2016 a 5.3 % en 2024, es decir, 1.8 millones de personas menos en la categoría más severa de privación.
Impacto directo de los programas y transferencias
El análisis del INEGI detalla que las transferencias monetarias y en especie han sido un factor determinante para elevar el ingreso corriente total per cápita de los hogares beneficiarios. Entre los programas más relevantes figuran la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores, becas para estudiantes de distintos niveles educativos, programas de apoyo alimentario y ayudas a productores rurales.
Según el reporte, estas medidas han permitido que numerosos hogares superen la línea de pobreza por ingresos. Además, el efecto de los programas ha sido más notorio en comunidades rurales y zonas con menor acceso a oportunidades laborales, donde la asistencia económica representa un complemento fundamental para cubrir necesidades básicas.
Los especialistas destacan que, aunque los avances son significativos, persisten retos importantes en materia de desigualdad y acceso a servicios como salud, vivienda digna y educación. El INEGI subraya que la reducción de la pobreza multidimensional no solo depende del ingreso, sino también de cerrar brechas estructurales que afectan el bienestar a largo plazo.
El informe concluye que la continuidad y focalización de los programas sociales, acompañada de políticas que fortalezcan el empleo y los servicios públicos, será esencial para mantener la tendencia a la baja en los próximos años.
