Barreras no arancelarias frenan importaciones en México
USTR alerta sobre retrasos de hasta 24 meses en permisos sanitarios
Las barreras no arancelarias son medidas que un país impone a otro sin exigir pagos como impuestos o aranceles, pero que dificultan el comercio. Por ejemplo, México establece restricciones o permisos obligatorios para importar ciertos productos, como vapeadores o medicamentos, explicó Pedro Canabal Hermida, exfuncionario del SAT. Estas barreras no arancelarias complican la entrada de productos extranjeros y afectan industrias clave, entre ellas la farmacéutica.
La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) reporta que México presenta demoras de entre 18 y 24 meses para otorgar registros sanitarios y permisos de importación para dispositivos médicos y productos farmacéuticos. Esto significa que empresas con productos ya aprobados por la FDA enfrentan grandes obstáculos para acceder al mercado mexicano.
Aunque la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) trabaja en reducir estas demoras, la USTR señala que la falta de personal capacitado limita la capacidad para procesar solicitudes a tiempo. La dependencia mexicana también mantiene diálogo constante con la FDA para mejorar la eficiencia en la evaluación y certificación de productos.
El informe anual de la USTR, publicado en mayo de 2025, identifica estas barreras no arancelarias como uno de los principales retos comerciales entre ambos países. Además, critica decisiones de rechazo de importaciones que carecen de base científica, como el caso del glifosato, rechazado por SEMARNAT, y el veto al maíz transgénico para masa y tortillas, que fue impugnado y revertido por falta de evidencia.
En materia de propiedad intelectual, el documento resalta que México sigue en la lista de vigilancia por la alta circulación de productos falsificados, tanto en tiendas físicas como en línea. La piratería en música y videojuegos también se mantiene alta, incrementada por la mayor conectividad a internet.
La USTR también menciona barreras para servicios, como las limitaciones para proveedores estadounidenses de pagos digitales, y critica la interpretación retroactiva de normas fiscales que afecta a aseguradoras extranjeras con cobros de IVA desde 2015. A esto se suma la preocupación por la desaparición de organismos reguladores autónomos en México.
En cuanto a inversiones, el informe señala que la política energética mexicana favorece a empresas estatales como PEMEX y CFE, restringiendo la participación privada en generación y almacenamiento de energía. Además, la nacionalización del litio limita el acceso de empresas privadas a concesiones, lo que afecta la confianza de inversionistas internacionales. Otros sectores como transporte, mensajería urgente y administración portuaria también enfrentan restricciones.
Estas barreras no arancelarias impactan directamente en la disponibilidad de medicamentos y dispositivos médicos, generando escasez y encarecimiento. Asimismo, las críticas a políticas regulatorias y fiscales ponen a México bajo presión internacional con posibles consecuencias económicas si no se ajustan las prácticas conforme al T-MEC.
