Ejército de EE. UU. restringe el acceso a datos meteorológicos
A partir de finales de julio de 2025, el Ejército de Estados Unidos dejará de compartir parte de su información del satélite meteorológico, lo que representa un duro golpe para la investigación científica y los pronósticos climáticos a nivel mundial.
Menos información, más incertidumbre: la decisión del Pentágono
La medida, anunciada por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), responde a motivos de ciberseguridad, no a recortes presupuestarios, y afectará el acceso a los datos generados por el histórico Programa de Satélites Meteorológicos de Defensa (DMSP).
Este sistema, operado por la Fuerza Aérea de EE. UU. desde la década de 1960, ha sido crucial para la recopilación de datos sobre nubosidad, humedad, temperaturas atmosféricas y condiciones oceánicas. Estos datos eran procesados diariamente y utilizados tanto para fines militares como civiles, incluyendo investigaciones climáticas y modelos de pronóstico global.
La comunidad científica en alerta
Meteorólogos como Peter Knippertz, del Instituto Tecnológico de Karlsruhe (KIT), advierten que la pérdida de estos datos podría provocar una reducción estadísticamente medible en la precisión de los pronósticos climáticos, especialmente en regiones donde no existen otras fuentes confiables de información meteorológica.
El Centro Nacional de Datos de Nieve y Hielo (NSIDC) ya busca alternativas, como recurrir a satélites japoneses para calcular el estado del hielo marino en el Ártico. Sin embargo, expertos alertan que no todos los países tienen la capacidad tecnológica o económica para sustituir la información que dejará de emitir EE. UU.
Impacto desproporcionado en países en desarrollo
La falta de datos afectará especialmente a naciones en vías de desarrollo, donde la infraestructura meteorológica aún es limitada y muchas estaciones de monitoreo funcionan de forma manual. Estos países dependen en gran medida de datos satelitales internacionales para emitir alertas tempranas y planificar acciones ante eventos climáticos extremos.
Preocupación por la temporada de huracanes
Con la temporada de huracanes del Atlántico próxima a comenzar, las implicaciones de esta decisión generan inquietud. Si bien la NOAA asegura que los satélites restantes pueden compensar la pérdida, expertos del Caribe y América Latina temen que las brechas de información dificulten una respuesta oportuna ante ciclones tropicales.
Cierre del observatorio de Mauna Loa: otro golpe a la ciencia climática
A esto se suma el cierre de la histórica estación de monitoreo atmosférico en el Observatorio de Mauna Loa, Hawái, operativo desde 1958. Aunque la medida parece tener razones políticas más que técnicas, su impacto es profundo: el centro ha sido clave en el monitoreo del dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero, esenciales para evaluar el avance del cambio climático antropogénico.
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