Hoy conmemoramos el Día Internacional del Holocausto

Las Naciones Unidas, establecieron que el día 27 de enero de cada año sea designado como el “Día Internacional de Conmemoración anual en memoria de las víctimas del Holocausto”.

El 27 de enero de 1945 tropas del Ejército Rojo ingresaron al campo de exterminio más importante que construyeron los nazis durante la Segunda Guerra Mundial, Auschwitz-Birkenau, destinado a ejecutar la “Solución Final” del pueblo judío.

Auschwitz-Birkenau, ubicado en territorio polaco, a 43 kilómetros al oeste de Cracovia, era un complejo integrado por tres grandes unidades principales y 39 campos subalternos.

Los campos principales eran Auschwitz I, el campo de concentración original que servía de centro administrativo para todo el complejo y en cuya entrada estaba colocado el cartel que decía “Arbeit macht frei (el trabajo hace libre)”; Auschwitz II, Birkenau; y Auschwitz III, Buna – Monowitz; estando su dirección en manos de las SS.

Fundado en mayo 1940 como campo de trabajo, por disposición de Heinrich Himmler, en septiembre de 1941 se realizaron en el Bloque 11 pruebas con el gas Zyklon B destinadas a perfeccionar el exterminio de prisioneros, las que al ser consideradas exitosas hicieron que se construya la una cámara de gas y un crematorio. Esta cámara de gas fue utilizada entre 1941 y 1942.

En Auschwitz II, Birkenau, ubicado a unos 3 km. de Auschwitz I, tenía como objetivo el exterminio de los judíos, para lo cual se instalaron cuatro cámaras de gas con sus correspondientes hornos crematorios, en los que fueron asesinados más de un millón de personas hasta mediados de enero de 1945.

En ese momento, cuando las tropas soviéticas estaban muy cerca de Auschwitz, las SS comenzaron a desmantelar el campo, completando la destrucción de muchas de sus instalaciones, tarea que habían comenzado a fines de noviembre de 1944, para ocultar las actividades que allí se realizaban.

También trasladaron, a pie, hacía territorio alemán a gran parte de los prisioneros, en lo que se conoce como la “marcha de la muerte”, por la cantidad de judíos que fueron asesinados o murieron durante su transcurso, en el crudo invierno europeo.

Cuando las fuerzas del Ejército Rojo ingresaron a Auschwitz, el 27 de enero de 1945, encontraron a unos 7.000 prisioneros, en su gran mayoría imposibilitados de caminar por su deteriorado estado físico, descubriendo una realidad que superaba todo lo imaginable.

El director de Auschwitz, el SS Obersturmbannführer Rudolf Höss, fue capturado por los británicos y enviado a Polonia, donde fue juzgado por sus crímenes contra la humanidad y condenado a muerte, al igual que varios oficiales de las SS y personal subalterno que prestaron servicios en Auschwitz, mientras que otros fueron condenados a cadena perpetua o largas penas de prisión efectiva, tanto por los tribunales soviéticos como los polacos.

La Resolución 60/7, esta integrada por seis artículos que no sólo establecen la fecha de recordación sino que también rechaza la negación del Holocausto, reconoce que durante el mismo fue exterminado un tercio del pueblo judío, a la vez que se dirige a los estados miembros que componen las Naciones Unidas para que elaboren programas educativos destinados a las futuras generaciones para que sepan lo que fue el Holocausto, que preserven los lugares históricos en los que funcionaron los campos de trabajo y exterminio como también condena las manifestaciones de intolerancia y discriminación por motivos religiosos y étnicos.

 

 

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