El día de la Unidad en Alemania es día festivo nacional.

Se celebra en el país cada año el 3 de octubre, en que se conmemora la promulgación de la reunificación tras la caída del Muro de Berlín el 9 de noviembre de 1989.

Debido a la pandemia las festividades planeadas por el 30 aniversario el año 2020 fueron canceladas.

Anualmente uno de los 16 estados federados preside un consejo federal que está a cargo de la celebración, además de los actos oficiales en Berlín, la capital. Este año en que se conmemora el 31 aniversario, el turno fue para el estado de Hessen al sur del país .

  • Discurso fuerte, personal y emotivo

El discurso que la canciller Angela Merkel sostuvo por cerca de 20 minutos fue merecedor de una larga, tal vez larguísima ovación, que puso de pie a los asistentes.

La actitud modesta que caracteriza a Merkel incluso la hacía parecer un tanto incómoda ante los aplausos que no cesaban.

Era la última vez que Merkel se dirigía al país en una fecha tan significativa en la historia moderna del pueblo alemán.

Un discurso fuerte, en el que hizo alusión a su pasado como alemana, que llegó de la antigua Alemania Oriental, en el que llamó a la unidad, la aceptación e integración, la ayuda a los más desfavorecidos y a defender la democracia que se encuentra cada vez mas amenazada.

“Hoy en día se ven ataques a la libertad de prensa en los cuales se fomentan las mentiras, la desinformación y los resentimientos. Estos son ataques a la democracia.

La democracia no es algo sobreentendido, hay que trabajar entre todos por ella todos los días, los ataques a la democracia hay que rechazarlos y evitarlos pues rápidamente pueden convertirse en actos de violencia.”

Alarmante es la nueva dimensión de la violencia que se vive en Alemania al hacer recuento de algunos de los hechos mas lamentables en los últimos años.

En concreto mencionó los últimos atentados en el tiroteo en la sinagoga de la ciudad de Halle en 2019 por parte de un ciudadano alemán de extrema derecha, en 2020 los tiroteos masivos en la ciudad de Hannau por parte de un sujeto de nacionalidad alemana abiertamente xenófobo e involucrado en actividades a favor del neonazismo, el asesinato por parte de un ultraderechista del político alemán Walter Lübcke que apoyó a los refugiados y el hace dos semanas el asesinato de un empleado de una gasolinera por exigirle a un cliente el uso de cubre boca.

Respecto a la pandemia y las restricciones que se implementaron en el país expresó: “Las decisiones con respecto a la restricción de las libertades individuales fueron extraordinariamente difíciles, esto fue uno de los retos más difíciles de mi administración”, concluyó.