La eficacia de las vacunas ARN mensajero de Pfizer y Moderna disminuye después de cuatro meses para prevenir una infección sintomática del virus SARS-CoV-2, sugiere un estudio.

Si bien estos antígenos han mostrado previamente tasas de eficacia del 95 y 94.1 por ciento, respectivamente, en los ensayos clínicos iniciales, esta disminuye ligeramente al 84 por ciento después de la segunda dosis.

En el estudio, publicado en la revista médica New England Journal of Medicine, se analizó un brote de COVID ocurrido en trabajadores de la salud completamente vacunados con antígenos ARNm del University of California San Diego Health.

Desde el 1 de marzo hasta el 31 de julio de 2021, un total de 227 trabajadores de la salud de dicho lugar dieron positivo al virus SARS-CoV-2, de los cuales 130 estaban completamente vacunados. Entre las infecciones se encontraron casos positivos la variante Delta.

Los síntomas estuvieron presentes en 109 de los 130 trabajadores completamente vacunados y en 80 de los 90 trabajadores no inoculados. No se reportaron muertes en ninguno de los grupos y solo una persona no vacunada fue hospitalizada por síntomas relacionados al virus.

La efectividad de la vacuna se calculó para cada mes desde marzo hasta julio. Se encontró que el antígeno superó el 90 por ciento de marzo a junio, pero cayó al 65.5 por ciento en julio.

“Nuestros datos sugieren que la efectividad de la vacuna contra cualquier enfermedad sintomática es considerablemente menor contra la variante Delta y puede disminuir con el tiempo desde la vacunación”, señalaron los investigadores.