Con el pasar de los años, los investigadores han buscado comprobar la veracidad sobre diversos fenómenos naturales, los cuales han citados en la biblia desde hace milenios. Bajo esa premisa, científicos en Jerusalén han reportado hallazgos importantes dentro de este apartado, esto tras descubrir posibles evidencias arqueológicas de uno de los terremotos más devastadores de la antigüedad.

Tras realizar una serie de excavaciones cercanas a las murallas de la Ciudad Vieja de Jerusalén, se obtenido un número importante de evidencias arqueológicas que podrían comprobar la existencia de un potente terremoto descrito en la biblia, el cual habría ocurrido durante el Reino de Judá.

Según lo relatado en la Biblia, este evento sísmico sucedió hace 2 mil 800 años. Lo importante de este hecho es que por primera vez, los arqueólogos han descubierto restos de la destrucción que generó este fenómeno.

Por otra parte, la autoridades arqueológicas han informado a través de sus redes sociales que el terremoto ocurrió a mediados del siglo 8 a. C. y fue probablemente uno de los terremotos más fuertes y perjudiciales en la antigüedad. La evidencia de su ocurrencia se ha descubierto en excavaciones pasadas realizadas en varios sitios en todo Israel.

Así mismo, las excavaciones recientes muestran una capa de destrucción de cuando las paredes del edificio se derrumbaron, incluyendo una fila de recipientes destrozados, tazones, lámparas, utensilios de cocina, almacenamiento destrozado y frascos de almacenamiento.

Finalmente, Joe Uziel y Ortal Kalaf, directores del proyecto, manifestaron lo siguiente sobre este evento histórico. “como no se encontraron señales de incendio, esto no es un evento deliberado, y la razón del colapso de la estructura es un terremoto que ocurrió en Israel en el siglo 8 a.C. durante el Reino de Judea”.