A inicios del año pasado un grupo de científicos lograron crear los primeros robots biológicos a partir de células animales. Según explica Joshua Bongard, experto y coautor de la investigación, estos robots llamados xenobots reutilizan células vivas obtenidas de embriones de rana que posteriormente se pueden configurar para diferentes propósitos.

Ahora sabemos que las nuevas máquinas están evolucionando favorablemente, por lo que continuarán sus pruebas con el objetivo de poder ser utilizados en un futuro cercano para buscar compuestos desagradables o contaminación radiactiva, recolectar microplásticos en los océanos o viajar en arterias para la administrar fármacos, entre otras más.

Estos robots celulares provienen de la Universidad de Vermont y se han mantenido en pruebas por un grupo de biólogos en la Universidad de Tufts (también en E.U.), siendo estas, las primeras máquinas completamente biológicas diseñadas desde cero.

Proceso para crear robots vivos

La Universidad de Tufts trabajó con el microcirujano Douglas Blackiston, en durante el proceso que consistió en la recolección de células madre de los embriones de las ranas (células de la piel y cardiacas) que luego se separaron en células individuales y se dejaron incubar. Después, usando unas pinzas diminutas y un electrodo aún más pequeño, las células se cortaron y unieron bajo un microscopio, en una aproximación cercana de los diseños especificados por la computadora.

El resultado fue ensambles biológicos nunca antes vistos en la naturaleza, las células comenzaron a trabajar en forma conjunta. Las células de la piel junto a las células del músculo cardiaco crearon un movimiento ordenado hacia adelante, permitiendo moverse por su cuenta.