Contrario a lo que ocurrió con la renta de vehículos para reparto de mercancías y alimentos, que creció durante el confinamiento, el negocio de arrendamiento diario de automóviles estuvo y sigue afectado por la caída del turismo y viajes de negocios.

De acuerdo con la Asociación Mexicana de Arrendadoras de Vehículos (AMAVe), en el primer trimestre del año, la flota de las compañías dedicadas a la renta diaria de vehículos disminuyó 6% en comparación con el último trimestre de 2020.

Y aunque el turismo se ha recuperado en los principales destinos de playa, las rentas aún están por debajo de los niveles previos a la pandemia.

Además, aún está cerrada la frontera con Estados Unidos por tierra y muchos de los clientes de Álamo rentaban un auto para cruzar hacia a ese país.