• El investigador, José Antonio Benjamín Ordóñez Díaz advirtió que se tienen que restaurar con urgencia los diferentes ecosistemas, para la recarga de los acuíferos y tecnificar la producción agrícola.

En conferencia de prensa virtual, el doctor en Ciencias señaló que más allá de estar esperando con ansias las lluvias, se tienen que restaurar con urgencia los ecosistemas, las montañas, los bosques, para la recarga de los acuíferos, y tecnificar la producción agrícola.

“El que tengamos apenas una reserva del 40 por ciento, quiere decir que nos puede alcanzar para un año, cuando mucho”, calculó.

De igual forma explicó que por ejemplo en la Ciudad de México, en términos legales el llamado “suelo de conservación”, abarca el 51 por ciento de la superficie, aunque en la práctica tenemos menos del 20 por ciento de cobertura vegetal, debido a la deforestación.

Cabe señalar que mientras más bajen los niveles de agua en las presas El Bosque, Villa Victoria y Valle de Bravo, el riesgo de saturación por sedimentos y concentración de sales, eleva el riesgo de proliferación de algas, lo que podría llevar al colapso el sistema de aguas.

“El Sistema Cutzamala puede colapsar en año y medio, más o menos, por la sobre saturación de sedimentos del aporte de los cuerpos de agua, es decir, o trabajamos ya en serio para hacer las cosas bien o lo vamos a lamentar”, declaró.

Así mismo detalló que el Sistema Cutzamala enviaría muy poca agua a las 11 alcaldías de la Ciudad de México así como a 13 municipios del Estado de México, donde habitan alrededor de seis millones de personas.