La misión Crew-2, integrada por dos astronautas de la agencia espacial de EU (NASA), uno de la agencia europea (ESA) y otro de la japonesa (JAXA), culminó este sábado con éxito su viaje a la Estación Espacial Internacional (EEI) a bordo de una cápsula Dragon de la compañía SpaceX.

El viaje se realizó sin problemas, salvo por un momento de susto producido a las 17.43 GMT del viernes cuando un pedazo de basura espacial pasó muy cerca de la cápsula, cuando los astronautas se estaban preparando para dormir.

Sarah Gilles, de SpaceX, advirtió por radio a los astronautas unos 20 minutos antes de la “conjunción” y de que inmediatamente debían “ponerse los trajes y asegurarse a los asientos” ante un posible impacto.

Le respondió el francés Pesquet confirmando que había recibido las instrucciones y procedían a cumplirlas, y poco después Gilles volvió a llamar para decirles que el fragmento de basura no pasaría tan cerca como se habían temido en un principio.

En una nueva conversación por radio minutos más tarde les avisó de que el peligro había pasado, de acuerdo con las grabaciones suministradas a medios especializados en información espacial.

Es la primera vez en más de 20 años que astronautas de las agencias espaciales estadounidense, europea y japonesa vuelan juntos.