El Vaticano decretó el lunes que la Iglesia católica no puede bendecir las parejas homosexuales porque Dios “no puede bendecir el pecado”.

La respuesta, contenida en una explicación de dos páginas publicada en siete idiomas y autorizada por el papa Francisco, fue “negativa”.

El decreto distinguía entre la aceptación en la Iglesia y las bendiciones a los homosexuales, que mantuvo, y las bendiciones a sus uniones, que rechazó.

El Vaticano sostiene que los homosexuales deben ser tratados con dignidad y respeto, pero que el sexo homosexual es “desordenado de manera intrínseca”. Las enseñanzas católicas indican que el matrimonio entre un hombre y una mujer forma parte del plan divino y tiene el propósito de crear nueva vida.

Dios “no bendice ni puede bendecir el pecado: Bendice al hombre pecador, para que pueda reconocer que forma parte de su plan de amor y permita ser transformado por Él”, añadió el texto.

Francisco se ha mostrado a favor de que las parejas homosexuales tengan protecciones legales, pero en lo referente a la esfera civil, no dentro de la Iglesia. Hizo esos comentarios en una entrevista con la televisora mexicana Televisa en 2019, aunque el Vaticano las cortó hasta que aparecieron en un documental el año pasado.