Agudizadas por la crisis sanitaria, la pobreza en América Latina alcanzo en 2020 niveles no observados en los últimos 12 y 20 años, respectivamente, informó la Comisión Económica para América Latina y el Caribe.

Bárcena advirtió que el Covid-19 irrumpió en un escenario económico, social y político que venía deteriorándose desde 2014 en la región, con bajo crecimiento, aumento de la pobreza y de tensiones sociales, y sacó a la luz las desigualdades de las sociedades latinoamericanas, con altos niveles de informalidad y desprotección social.

El estudio estima que en 2020 la pobreza extrema se situó en 12,5% de la población (78 millones de personas) y la tasa de pobreza en 33,7, equivalente 209 millones de habitantes,  22 millones más que en 2019.

Pero esa situación es peor aún en áreas rurales, entre niños y adolescentes, indígenas y afrodescendientes, y en las personas con más baja educación.

“La pandemia ha exacerbado las grandes brechas estructurales de la región (…) y los costos de la desigualdad se han vuelto insostenibles y es necesario reconstruir con igualdad y sostenibilidad, apuntando a la creación de un verdadero Estado de bienestar, tarea largamente postergada en la región”

La Cepal propone garantizar la protección social universal y, en el mediano y largo plazos, avanzar hacia un ingreso básico universal, priorizando a familias con niños y adolescentes y apostar por sistemas integrales, sostenibles y con mayor cobertura.