No cabe duda que los gatos son una excelente compañía. Son perfectos cómplices para las personas que buscan un compañero con quien descansar, que le guste pasar momentos tranquilos y sobretodo aquel que busca un amigo fiel. Muchos artistas afirman que son la mejor compañía y, a veces, una gran inspiración.

Sabemos que la familia de los gatos se ha desarrollado y se ha diversificado desde hace muchos años atrás. Los felinos son muy fáciles de distinguir por sus cualidades, características e incluso por sus hábitos. Además, son los únicos animales que han decidido domesticarse por sí solos.

En términos de desarrollo, el primer año de vida de un gato es igual a los primeros 15 años de una vida humana. Después de su segundo año, un gato tiene 25 años equivalentes al de un humano. Y después de los dos años, cada año de vida de un gato equivale a unos 7 años humanos.

Aquí te mencionamos algunos datos curiosos acerca de estos felinos

  • Tienen una flexibilidad y agilidad impresionante, pueden saltar desde más de 3 metros de altura.
  • Los gatos pueden rotar sus orejas 180 grados.
  • Los gatos pueden pasar hasta 14 horas dormidos.
  • Debido a su naturaleza nocturna, los gatos suelen ser mucho más hiperactivos en la tarde.
  • La audición del gato promedio es al menos cinco veces más aguda que la de un adulto humano.
  • En la raza de gato más grande, el macho promedio pesa aproximadamente 9 kilos.
  • Los gatos domésticos pasan cerca del 70 por ciento del día durmiendo, y 15 por ciento del día acicalándose.
  • Un gato no puede ver directamente debajo de su nariz.
  • Tienen uno de los sistemas sensoriales más sofisticados del mundo.
  • La mayoría de los gatos no tiene pestañas.
  • Los gatos tienen cinco dedos en cada pata delantera, pero sólo cuatro en la parte posterior. Sin embargo, no es raro que los gatos tengan dedos extra. ¡El gato con la mayor cantidad de dedos conocidos tenía 32, ocho en cada pata!
  • Algunas personas creen que si sueñas con un gato blanco, te seguirá la buena suerte.
  • Los maullidos no son un lenguaje innato para gatos, ¡los desarrollaron para comunicarse con los humanos!