• Se estigmatiza a sectores económicos formales, en un contexto en el que
deberíamos buscar formas de dinamizar la economía.

• Empresas de energía renovable aportan energía barata, limpia y eficiente para los
consumidores.

• Minería invierte, genera empleo y paga impuestos.
• Proyectos para desaparecer organismos autónomos generan incertidumbre.

Ciudad de México.- La economía de nuestro país iniciará débil el
2021.Si bien algunos sectores han mostrado indicios de recuperación, aún tenemos retos
importantísimos en materia de salud, que pueden generar daños adicionales a la
economía. Como hemos venido insistiendo, es fundamental que se tomen decisiones
equilibradas, se apoye a quienes generan empleo y se fomente la inversión, que es la
única forma de hacer girar la rueda de la economía y mantener las fuentes de ingreso
para millones de mexicanos.

Por ello, en el sector empresarial nos preocupan algunas expresiones recientes de las
autoridades, que estigmatizan a sectores económicos formales, que son generadores de
empleo, invierten en el país y pagan impuestos que financian el gasto público en salud,
educación y seguridad.

En particular, en lo que se refiere a las empresas de energías renovables y a la actividad minera. Las empresas generadoras de energías renovables, lo hacen dentro del marco legal y aportan energía barata, limpia y eficiente para los consumidores mexicanos, permitiéndonos también avanzar hacia el cumplimiento de los compromisos internacionales en materia medio ambiental.

A su vez, las concesiones mineras son autorizaciones legales, donde empresas invierten capital, asumen riesgos, generan empleo formal de calidad y bien remunerado y aportan enormes cantidades de impuestos y regalías de las que el Gobierno dispone como gasto
público.

En momentos tan difíciles para nuestro país, en que todos deberíamos estar buscando alternativas para impulsar la actividad económica, en poco abona el ataque a sectores productivos importantes y el demérito al trabajo del sector privado formal, que ha tenido que sobrellevar una de las crisis económicas más fuertes de los últimos tiempos
sosteniendo las plantillas laborales.

En el mismo tenor, generan incertidumbre los proyectos para debilitar o eliminar a los
organismos autónomos, que han sido pilares de la democracia reciente y orgullo de México frente al mundo. La concentración del poder, la eliminación de controles y del conocimiento técnico especializado no contribuirán nunca a alcanzar resultados positivos
en ninguna de las áreas reguladas actualmente de forma autónoma.

Como siempre hemos dicho, apoyamos que cualquier empresa o actividad que esté fuera de la ley sea castigada, sin embargo, no podemos generalizar estos señalamientos. Por todo ello, hacemos un llamado respetuoso a las autoridades a continuar en el diálogo franco con los sectores sociales y productivos del país, sin ideologías ni prejuicios,
buscando en conjunto el bienestar de todas las familias mexicanas.