Adoquín deteriorado, baches, falta de pavimento y lámparas fundidas son la queja de los vecinos de las 47 delegaciones de Toluca.

La falta de calidad en el gobierno se observa en vialidades primarias, espacios públicos concurridos, centros deportivos, parques y donde más le duele al ciudadano, al pie de su puerta, al salir de sus hogares donde se encuentran a diario con el deprimente paisaje urbano que muestra abandono y deterioro.

Como en el resto del territorio municipal, según constaté, la buena ventura del gobierno municipal de Toluca no ha llegado a San Buenaventura.

Con resignación religiosa, sus habitantes piden que nazca otro Fray Buenaventura Merlín que al igual que ese benefactor de la Catedral de Toluca, ahora les haga el milagro para que el Ayuntamiento de Toluca haga algo a favor de esta delegación de la capital del Estado de México.

Al desinterés de las autoridades municipales, los vecinos reaccionan molestos y piden destinar a sus calles un poco de esos 85 millones de pesos que el alcalde gasta en su imagen y a cambio, le prometen, dice alguien en voz alta —para satisfacer su ego, como agradecimiento, los habitantes le prometemos colgar su fotografía en la sala de la casa de cada familia beneficiada.

David bromea y pide —aunque sea, que el mago Merlín nos haga la magia de alumbrar, arreglar y embellecer nuestras calles.

El deterioro y el abandono de la ciudad tanto en su centro histórico como en sus comunidades circundantes constituyen el sello de los gobiernos municipales de Toluca.

En 2019, en el ensayo La intervención de los gobiernos municipales en la renovación urbana de la ciudad de Toluca, Silvia Valencia Flores  y María Estela Orozco Hernández escribieron: “Aun cuando cada una de las decisiones de gobierno, buenas, malas o regulares, necesita y consume recursos políticos y fiscales. Cada decisión cuesta, tiene costos de operación y, si es equivocada, onerosos costos de oportunidad, tanto en el renglón de la política como en el de la hacienda pública [Aguilar, 1992:17] (…) Por lo tanto, la construcción de una ciudad democrática hace obligatorio optar por un modelo de gestión pluralista y solidario capaz de respetar diferencias e igualar oportunidades entre los habitantes [Anaya, 2002] (…) Las estrategias de intervención urbanística plasmadas en los planes de desarrollo municipal, responden al continuismo de decisiones emergentes, que no continuidad de las acciones de largo plazo en materia de política y desarrollo urbano” (LA INTERVENCIÓN DE LOS GOBIERNOS MUNICIPALES EN LA RENOVACIÓN URBANA DE LA CIUDAD DE TOLUCA – RU-Económicas (unam.mx)).